Pienso en la mano quieta que ya no empuñará otro poema, en el animal furioso que hoy estará libándote las ideas.
Ochenta navidades te tomaron por sorpresa.
Recuerdo una tarde. Me senté a tu mesa con los fantasmas podridos de la ausencia. Y razonaste por última vez.
Ese día te compartí con los muertos. Te escuché con miedo declarar el tráfico silente de espectros azulados que rozaban los respaldos de las sillas, y vuelvo a jurar hoy que, por mucho que separara los párpados, ni cien gramos de alma en pena me llevé entre las pestañas.
Todavía sueño que compartimos lecturas en esa misma mesa que ahora más que nunca nos depone.
De un lado los cuerdos, del otro los fantasmas en pijama que te esperan.
Te visité una vez más. Ya en ese espacio lento, medroso, tan de mesas de luz con pastillas y vasos de agua fresca y enfermeras. Y me rendí ante tus ojos, rogándote que ya no me hicieras contabilizar tus aparecidos, tus señores de sobretodo mojado esperándote junto a las llaves de luz y las puertas. No lo dije entonces, pero en un baúl tan imaginario como la novela que inspiraste, he confinado a tus muertos para que no asomen las falanges y me sorprendan.
Los enmascarados y los que no tenían piel. Los que babeaban lágrimas negras.
Todos ahora callan y esperan.
Acá, en esta tierra firme en la que no tengo el privilegio de la almohada que carga tu cabeza, pienso en tu despedida.
Compadezco al techo fijo que recibe de mala gana tus plegarias, compadezco a los pasillos que ofician de laberintos para disolver las buenas ideas.
Hoy soy una traición que alienta al animal que te acecha.
Que no se rinda, pido.
Que acabe de una vez, que por fin devore las deshoras, el hastío, los balbuceos sacrosantos, las blasfemias subjuntivas.
A ver si algún día suena este teléfono y me cuentan que te has ido.
A ver si puedo dejar caer los brazos para que se diluya febrero y tu irrealidad me deje en paz.
Que de noche escucho gruñir el hocico sobre el festín que es tu cordura sangrante.
Que lloro en sueños estáticos de los que no puedo emanciparme.
Despertar es emerger el rostro del agua.
Que lloro. Y soy como las piedras:
cubro cuerpos fenecidos que burbujean.
No los quiero destapar.
Acompañaba a este post, originalmente, una línea de código que permitía que cada vez que se cargara, mostrara una imagen diferente. Yo armé estas:



Y algunos lectores se coparon y colaboraron con las suyas. Entre esas, destaco las que envió un chico cuyo nombre no recuerdo, que trabajó en un manicomio (palabra horripilante si las hay).
Hago salvedad sobre la segunda, que es un reflejo en un charco:




Si volvés a pasar por acá, estaría bueno que me recordaras quién eras, así renuevo el agradecimiento.
Abrazo,
José.
.
carta, locura, animal, nosocomio, internado, loquero, locura, cura, parroco, parroquia, pa, que, onda, cuando, llegamos, falta, mucho
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Comentario de nano — un 20 octubre 2007, tipo 12:37
No se como aparecí aca…. pero me acuerdo que empece en pagina 12.
Ayer me llamo mi amiga, una muy buena, y me conto q a su papa le diagnosticaron demencia. Que cosas raras que se dicen por telefono a veces….
Ahora leo esto y no creo que todo sea casual, que se yo…
Entonces…solo decir que me gusto y me aplasto mucho lo que escribiste.
Un abrazo
Nano
Comentario de Vero — un 20 octubre 2007, tipo 13:48
“Pienso en la mano quieta que ya no empuñará otro poema, en el animal furioso que hoy estará libándote las ideas” (Me mató esta frase… excelente!!)
A veces pienso este destino ya escrito para mi. Aunque no creo en el azar, esa idea deambula en la cabeza desde hace años.
Le temo a los perros ladrando en la bañera mientras leo poesías, a las gatas castradas por higiene, a los cachorros guachos de la calle, al ambo que calzo cada día con valor.
Prefiero el manicomio al balanceado, la poesía medida a esta celda donde los animales se liban las ideas.
No se si es tan de loco sentir ese hurto cotidiano o capaz que yo ya estoy un poco loca en este ambiente.
Un beso José, muy muy buen post, como siempre…
Comentario de Javier — un 20 octubre 2007, tipo 15:40
Soy el que te envío las fotos. Siempre me paso a leer algo por acá. En realidad estuve en el Neuropsiquiátrico de Oliva, el Vidal Abal, realizando un documental para mi tesis de Cine. Es muy triste todo ese lugar, esa forma de vida, esa despersonalización, pero también las cosas buenas se potencian mucho. Hay historias de amor increíbles, corazones que aman con sus carencias y soledades que hacen que valoremos lo que nosotros (los locos de afuera) tenemos día a día.
Un abrazo José, me encanta el sitio.
Comentario de Sabri — un 20 octubre 2007, tipo 17:07
Me encantó. Que lindo que escribis José.
Un beso.
Comentario de hipogrifos — un 20 octubre 2007, tipo 18:23
excelente post. siempre me ha gustado esa forma de escribir en la cual parece que estas contando un cuento y te animas con metáforas que terminan convirtiéndose en poesía. No hay una línea cierta que divida el terreno que estás pisando. Neil Gaiman lo llama “los lugares blandos”, nosotros para no tener que inventar nombres nuevos les llamamos post.
Comentario de PabloS — un 20 octubre 2007, tipo 19:12
Soy yo, Pablo.
Pabloooooooooo, bolaaaaaaaaaa!!
Comentario de lola — un 20 octubre 2007, tipo 19:14
José:
lo haía leído antes y me emocionó la forma de contar esa locura que sólo los que la vivimos de cerca podemos conocer…y hasta por ahi nomas. Esta vez se me pianto el lagrimón de nuevo; hacía mucho que no leía esa página de mi vida. Es bueno saber de donde venimos para saber a donde vamos dicen, no se si me sirva…pero me gustó relleer y recordar a gente que ya no está.
Comentario de carla200403 — un 20 octubre 2007, tipo 20:54
SORPRENDENTE JOSE PASO POR AQUI TODAS LAS NOCHES PERO SON POCAS LAS VECES EN LAS QUE LOGRO VENCER MI COBARDIA Y ME ANIME A ESCRIBIRTE. NUNCA HAS DEJADO DE SORPRENDERME.
BESOS
Comentario de NatiRioIV — un 20 octubre 2007, tipo 21:49
Yo tambien entro todos los dias… Leo lo nuevo y vuelvo a leer mil veces lo que me gusto… Me siento privilegiada por poder leerte y cada vez que puedo recomiendo la pagina, a los que disfrutan de la lectura, a los que no y acá arrancan, a todos… y no hay quien no se sorprenda. Gracias Jose por compartir esto con nosotros, que somos mas de los que parece!! Un beso
Comentario de ceci — un 21 octubre 2007, tipo 13:46
José: Qué justo homenaje, si pudiera leerlo estaría conmovida como lo estoy yo.
Todavía tengo presentes sus palabras de homenaje para EFF.
Me arrancaste lágrimas.
Un abrazo.
Comentario de C. — un 21 octubre 2007, tipo 14:08
“Compadezco al techo fijo que recibe de mala gana tus plegarias”…
hasta que se nos caiga el techo.
Comentario de El_Agustin — un 22 octubre 2007, tipo 8:39
Tengo la piel de gallina… boludo de mierda, me hiciste llorar!! Estoy en tribunales y “…una lágrima asomaba que yo no puede contener…”
Excelente.
Comentario de aixaresto — un 22 octubre 2007, tipo 10:17
Hola:
Me gusta tu juego de palabras. Es un escrito dinámico que te invita a sumergirte en la fantasía del mundo de los locos y de los cuerdos.
Comentario de matias — un 22 octubre 2007, tipo 12:01
“Acá, en esta tierra firme en la que no tengo el privilegio de la almohada que carga tu cabeza, pienso en tu despedida.
Compadezco al techo fijo que recibe de mala gana tus plegarias, compadezco a los pasillos que ofician de laberintos para disolver las buenas ideas.”
El mismo ánimo que se puede leer en las caras de los parientes de los pacientes.
Excelente post, José
Comentario de madre — un 22 octubre 2007, tipo 12:30
“…Que de noche escucho gruñir el hocico sobre el festín que es tu cordura sangrante…”
Me impresionó la metáfora.
Muy bueno José. Felicitaciones.
Comentario de nelida — un 22 octubre 2007, tipo 20:10
Qerido Jósé: te leo y no dejo de volver al tiempo que hice mi pasantía, como acompañante terapeútica, en un geronto-psiquiátrico de aqui, Alta Gracia!! La primera impresión era que viviamos mundos ajenos, distintos, con el correr del tiempo, aprendí a estar en sus mundos, sin entrar en ellos. Nadie puede entrar, no hay grietas por donde entrar y reconocer al que fué o sigue siendo bajo un muro inquebrantable de soledades y carencias. Y de pronto estallaban las lágrimas o las risas de la nada!! y sus reflexiones en determinados momentos, eran mas sabias que las nuestras. Es como si la sabiduría estuviese a flor de piel, pero teñida de irrealidades ajenas, de realidades para ellos. Muchas veces allí, me pregunté ¿no sé si son ellos, o nosotros los locos?
Comentario de "el que sigue" — un 22 octubre 2007, tipo 20:18
puta! este texto realmente me supero. Me encantan muchas partes y me hicieron sentir muchas cosas. Pero no lo puedo entender en una profundidad que me satisfaga, todavía no me da para esto, lo estaré reeleyendo en stos días. Estos son los momentos en los que me siento más ignorante. Estos son los momentos que me dan ganas de crecer. Gracias. Me produjiste algo muy parecido a la última peli de David lynch (o como se escriba), “imperio”, que depaso te la recomiendo.
Un abrazo.
Comentario de José Playo — un 24 octubre 2007, tipo 14:45
nano: extraño el camino recorrido, me alegra saber que llegaste bien.
Qué bajón esa noticia. Yo ya no sé si creo en las casualidades, ¿vos sabés? A veces creo.
Un abrazo y espero que vuelvas.
Vero: gracias por compartir lo suyo también, es un gusto. Abrazo grande.
Javier: qué bueno volver a leerte, che. Pensé que no iba a poder engancharte más, me alegra saber que todavía estás por acá, aunque en silencio. Gracias de nuevo por las fotos y por la aclaración, tenía medio difuminada la historia de Oliva y tu trabajo.
Un abrazo grande y gracias.
Sabri: gracias, un beso.
hipogrifos: qué lindo comentario, muchas gracias. Me encantó lo de Neil Gaiman, “lugares blandos” es en sí mismo un excelente título para calificar cualquier cosa, muy lindo que lo cuentes.
PabloS: ¿ah?
lola: a mí, la verdad, no sé si me hace tan bien. No me puedo resistir a escribirlo, que es distinto. Los horrores a veces tienen rostros tan cotidianos…
Yo no soy valiente, no hay nada que hacer.
carla200403: no importa si no escribís, importa si te sirve de algo pasar, si es así, me pongo contento. Abrazo.
NatiRioIV: gracias a vos y a ustedes, es muy emocionante, en serio. Un beso a Río IV, no conozco, tengo ganas de ir alguna vez, dicen que es muy lindo.
ceci: te aseguro que si pudiera leerlo me apuntaría varias sugerencias, eso lo hace incompleto, eso me hace disfrutarlo también.
Abrazo.
C.: ponele.
Agustin: eso sí que es meritorio, tenés menos corazón que Fray Mamerto Esquiú, así que eso sí que es meritorio. Bien por el texto, no por mí.
aixaresto: gracias, un abrazo y bienvenida.
matias: gracias, matias. Un abrazo grande.
madre: gracias, madre. Nunca me canso de agradecer.
nelida: quienes hayan visto de cerca la locura corren esos riesgos, creo. Es lo que, naturalmente, ponemos primero para entender. Me pasa igual, quiero decir. Abrazo.
elque: se agradece el comentario y la recomendación. Más el comentario, te diré. Me gustan los comentarios así de sinceros, como el que me mandaste por mail. Te lo contestaré en breve, estoy hasta las tetas, Crist. Pero gracias. Abrazo grande.
Comentario de Armenio — un 25 octubre 2007, tipo 12:10
que hijo de puta, no podes escribir asi
buenisimo
Comentario de José Playo — un 25 octubre 2007, tipo 12:44
Armenio: gracias, me hacía falta que me lo dijeras vos, viste cómo soy.
Comentario de Nati_RioIV — un 26 octubre 2007, tipo 4:27
Jose:Cuando quieras avisa nomas! yo estudio en San Luis, pero me voy volando a mi tierra si tengo que ser tu guia turistica (no hay mucho para ver igual pero lo puedo adornar un poco…), pero igual, emocionate porque vale la pena… los Puntanos de a poquito saben lo que es EL TALENTO CORDOBES… y los riocuartenses tb!! Mi vieja te lee siempre, excepto por algunos lapsos de dias en los que te culpa de sus virus computadorezcos…. pero siempre reincide, hermosas recidivas!!!!jaja Besos
Comentario de José Playo — un 26 octubre 2007, tipo 9:51
Nati_RioIV: qué maestra tu vieja, mandale un beso. Algún día voy a ir a Río Cuarto, ya fui a los otros tres, es el único que me queda por conocer.
Abrazo.
Comentario de anabel — un 6 febrero 2008, tipo 18:04
Che buenísimo… hacia mucho que no sentia tantas cosas al leer. Me llegaron muy adentro estas palabras. Las imágenes estan geniales, acompañan muy bien.
Comentario de Florencia — un 6 marzo 2008, tipo 17:28
Jose, de casualidad me encuentro buscando informacion sobre mi especialidad y caigo en tu blog. Muy impresionante la estetica de tu escritura.
Por otro lado, creo que no hace falta ir muy lejos para ver lo que describe tu poesia. En la vuelta de la esquina se encuentra la locura y estan fragil la linea entre los que algunos llaman locura y cordura. Para mi es puro rotulo, pura estigmatizacion.
Estoy en el ultimo año de psicologia y trabajo con drogadependientes y soy acompañante terapeutico, y entre todos esos viajes he llegado a la conclusion que antes de seguir hablando, escribiendo, humedeciendo nuestros ojos, hay que comenzar a HACER….por que es hermosa la poesia pero cuando nombra locura es mejor hacer para que no existan poesias sobre ese tema….
Igual te aplaudo
Comentario de José Playo — un 6 marzo 2008, tipo 19:28
anabel: muchas gracias.
Florencia: a veces la poesía es la última espada que podemos levantar para pelear cuando la locura ya cruzó nuestras murallas. Igual disfruté mucho con tu comentario. Mi mujer es psicóloga y a mí me faltaron cuatro años para lograrlo. Son buena gente. Va un abrazo.
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