Era febrero, me había salido algo en el culo y el dolor era insoportable, así que hablé por teléfono con un primo que estudiaba medicina:
—¿Cómo empezó?
—No sé, ayer fui al baño, hice fuerza y me desfondé.
—¿Serán hemorroides?
—¿Y yo qué mierda sé? No doy más del dolor, recetame un calmante, o algo.
—No. Vas a tener que ir a que te revisen, por teléfono es imposible diagnosticar nada.
—Es un dolor de culo.
—Con más razón. Hay que ver qué tenés ahí abajo.
Mi frustración era demoledora. Odio los hospitales, los médicos, las salas de espera, el olor del alcohol. La primera vez que pisé uno fue porque me había roto el brazo en el jardín de infantes. Me enyesaron mal y después tuvieron que operarme y ponerme clavos. El codo nunca me quedó bien, me hace un ruido horrible cuando hay humedad.
—Hoy es sábado, ¿a dónde carajo se supone que vaya?
Llegué a la guardia pasado el mediodía. Estaba en ayunas desde hacía dos días, la idea de comer y pasar después al baño me aterrorizaba. Antes de entrar fumé tres cigarrillos en la vereda del frente para juntar coraje.
—Buenosdíasnecesitounmédico —dije.
—¿Cuál es el problema?
—Me duele una cosa.
La mujer me miró por sobre sus anteojos y me indicó que me sentara a esperar. Le dije que prefería aguardar parado y estuve un buen rato dando vueltas, viendo cómo ingresaban un montón de esguinzados en partidos de fútbol. La mayoría venía saltando en una pata, del brazo de algún amigo. La sala de espera olía a vestuario.
Cuando el dolor de culo me estaba empezando a nublar la vista, me llamaron:
—¿Playo?
Era una doctora rubia de unos veinticinco. Me impactaron por igual sus ojos celestes y la curva de sus tetas debajo del guardapolvo. Era una chica muy linda y me hizo pasar a una sala donde había varias camillas separadas del resto por cortinas. Avancé entre gritos de parturientas, quejas de suturados, puteadas de maridos que se caen por las escaleras, hasta que llegamos a la última camilla, en el fondo, y nos metimos detrás de la cortina.
—¿Cuál es el problema?
—¿No hay un médico hombre?
—¿Prefiere que lo atienda un médico hombre?
—No sé. Me da un poco de vergüenza.
—Soy profesional, de lo contrario no estaría acá.
¿Qué podía hacer? Tenía ante mí a la única posibilidad de acabar con ese sufrimiento y ella seguramente había previsto el riesgo de cruzarse en una guardia con ojetes como el mío.
—Es el culo. Tengo un dolor de culo que no le puedo explicar lo que es.
Sus ojos inmaculados estudiaron mi expresión abatida, las ojeras, el pelo desgreñado. Recuerdo que iba vestido con una bermuda holgada, una camisa con botones faltantes y un par de zapatos viejos.
—Voy a necesitar que te desvistas y te subas a la camilla a cuatro patas, para poder revisarte.
Mientras ella completaba unos datos en la planilla, me saqué la camisa, el pantalón y el calzoncillo. Me dejé, andá a saber por qué, los zapatos puestos, y subí para acomodarme. Desde donde estaba podía ver entre las cortinas a un viejito al que le estaban metiendo una inyección en el brazo en las camillas del frente. Le mantuve la mirada un instante y justo cuando la médica ponía sus manitos delicadas en cada uno de mis cachetes, bajé la cabeza.
—Ay —dije.
—Tenés una vena trombosada, flaco.
—¿Y eso?
—Seguramente has estado comiendo mal, o con nervios. Cuando estás así, lo peor que se puede hacer es fuerza para ir al baño.
Pensé en los exámenes que estaba preparando, en toda la mierda que había comido en los últimos meses mientras no despegaba el upite de la silla.
—Voy a traer un bisturí. Abrimos un poco, drenamos y suturamos.
Me volví sobre mi hombro. Su cabellera rubia asomaba por encima de mis cachetes blancos:
—¿Vos pensás meterme un bisturí en el culo ahora?
—Es la única forma. Con un poco de anestesia local ni lo sentís. Te corto la vena que te está molestando así te podés ir tranquilo.
Me incorporé como pude y bajé de la camilla haciéndole señas para que se diera vuelta y así poder vestirme.
—¿Adónde vas?
—A mi casa. Vos estás loca si creés que me voy a dejar cortar el culo arriba de una camilla en una guardia, un sábado a la tarde.
—Es la única forma.
—Será. Pero en las películas, cuando pasa algo como esto, avisan a los padres, a algún familiar, no sé.
—Es un procedimiento de rutina, flaco.
—Porque no es tu culo sino el mío. La idea me parece una locura. Yo ni-en-pe-do me dejo cortar acá. Menos con el viejo aquel mirándome. Esto es humillante y prefiero morirme solo a mi casa, como hacían los caciques viejos.
Intentó un par de argumentos más, algo que me disuadiera, pero ya era tarde. Corrí las cortinas y salí rengueando de ahí, mientras ella me observaba con la planilla en una mano y el estetoscopio hecho un bollo en la otra.
Aguanté a lo gaucho, durmiendo de costado, hasta el lunes. Le pedí a mi hermano que me acompañara a ver a un especialista. Apenas entramos al consultorio y le explicamos qué pasaba, el médico le pidió que me esperara afuera y me indicó que repitiera el procedimiento de subir en cuatro patas a la camilla.
—Esto te va a doler —dijo poniéndose un guante en la mano.
Según cuenta mi hermano, los gritos se escuchaban desde la sala de espera. El diagnóstico fue algo parecido a lo que me dijo la médica rubia de buenas tetas, pero este viejo, con años de culos entre sus manos, descartó la idea de meter bisturí:
—Eso es una burrada. Con ungüentos y una buena dieta, en un par de días estás curado. Meter cuchillo ahí atrás no tiene nada que ver, no sé quién será el animal que te dijo eso.
La dieta funcionó y en los exámenes me hicieron bosta.
De toda esa experiencia aprendí que el cuerpo de uno es sagrado y que las segundas opiniones te pueden salvar el culo, literalmente. Mi hermano, mucho más pragmático, ganó una historia para contar en todas las reuniones hasta que se muera: cómo lo miró el médico cuando yo dije “me duele atrás”, creyéndolo responsable.
A la médica me la crucé una vez en un casamiento y estuve a esto de putearla, pero me hice el boludo y me limité a preguntar por su nombre y apellido. No quisiera correr el riesgo de volver a cruzarla.
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Comentario de Martín - Aquende Libros — un 13 junio 2008, tipo 12:07
Muy lindo y entretenido, che, un cuento perfecto para el blog ;-)
Comentario de Martín - Aquende Libros — un 13 junio 2008, tipo 12:10
¡Qué lindo ser el primero en comentar!
:-)
Comentario de José Playo — un 13 junio 2008, tipo 12:12
Me venís pisando los talones, Martín; recién lo subo. Ja.
Comentario de El Mauri — un 13 junio 2008, tipo 12:22
Por un momento pensé que la médica rubia podía ser una amiga mía… me muero si me pasa eso. En bolas y de cuatro patas con una mina detrás!!! que encima te quiere cortar el culo!!! si fuera adelante…
pero yo capaz me dejaba cortar el culo che. Les tengo confianza a los médicos.
Comentario de Federico Gauffin — un 13 junio 2008, tipo 12:31
Generalmente, los que se mandan los mocos son los practicantes (ellos mismos lo reconocen).
Mi sobrina de 2 años tenía varicela. Una noche acepté cuidarla porque -según mi vieja- yo también la tuve cuando era chico.
A la media hora estaba brotado entero. Fui a la guardia del Allende y me atendió un residente… “No sé qué tenés”, me dijo.
Comentario de juan — un 13 junio 2008, tipo 12:39
A diferencia de El Mauri, no confío en ningún médico, cómo puede ser que haya 2, 3 o 4 opiniones respecto a una misma cosa. Es lo mismo que le preguntes a 4 matemáticos cuánto es 2+2 y uno te diga 4, otro 6, otro 10 y otro 20. No puede ser, si sos médico tenés que saber, si no sabés quedate en tu casa, los malos diagnósticos pueden ser fatales. Yo por eso no voy al médico, espero que se me pasen solas las cosas.
Comentario de Viejo — un 13 junio 2008, tipo 13:05
primero pensé: ‘Auch, le van a cortar algo en el culo’. Yo de una que no pasaba ahí, menos con una mina de 25 años. Me alegro que al final alguien haya hecho algo por tu orto.
Un abrazo joseph!
Ah! otra cosa… qué culiado que sos. Después me doy cuenta que es un ‘diario íntimo publicado’ y pienso… qué culiado que sos.
Comentario de nene — un 13 junio 2008, tipo 13:22
Los culos…los culos…las hemorroides…
La gente que no sabe lo que es un dolor de culo por hemorroides piensa que estás haciéndote el víctima.
Y vos terminás deseando la muerte de sus culos. O la inflamación de alguna de sus venas.
A la médica le hubieras tocado una teta.
Comentario de Gonz@lo — un 13 junio 2008, tipo 13:28
Los infames (del verbo sin fama) practicantes son peligrosos. Pero los célebres y afamados médicos, también. Me acuerdo que yo había tenido un desmayo y convulsiones (según me contaron testigos). Llamé a un neurólogo conocido de Córdoba (en realidad, hablé con su secretaria) y le pedí un turno. Me dijo:
- Si, tengo un turno el 23 de junio.
(estábamos en la primera semana de mayo)
- No, dejá. gracias. Para esa fecha me curo solo o me muero.
Y corté.
Todavía no volví a desmayarme desde el año pasado, así que me curé solito.
Comentario de GI ei Ou — un 13 junio 2008, tipo 13:30
Que feoooo por favor, espero que nunca en mi vida me duela el culo, me aterra la idea de ir a que te lo “urgen” profecionalmente, y además, que clase de persona sádica elige como profesion andar mirando el culo de las personas….
Comentario de Walterio — un 13 junio 2008, tipo 13:34
Vengo de pasada, sin mucho tiempo así que no puedo decir nada aun sobre este nuevo texto, pero no quiero que se me acabe la jornada sin decirte
¡FELIZ DÍA DEL ESCRITOR!
Comentario de BoyCordoba — un 13 junio 2008, tipo 13:51
Feliz día José!
Qué HDP, que les anda pasando a los culos de Cba? Mi cuñado tb, hace un par de semanas, con un absceso en el culo que no podía sentarse y apenas moverse.
Yo agradezco y toco madera, pero por ahora todos mis dolores de culo han sido solamente expresiones linguísticas sin correlación física. Jaj
Un abrazo!
Comentario de Dayana — un 13 junio 2008, tipo 13:58
Muy bueno, muy bueno.
Dentro de unos 30 o 40 años se viene la versión recargada de este cuento pero con el exámen de próstata.
Felíz día de escritor (según dice Walterio, yo ni sabía que era hoy) y felíz día del padre el domingo!
Comentario de Chipako — un 13 junio 2008, tipo 14:24
Te acompaño en el dolor y en el pensamiento de no dejar que nadie vea o toque ese sector de mi cuerpo, yo tambien tengo algo en el culo, no se muy bien que es porque, obviamente, nunca he dejado que nadie me vea o me toque, lo tengo hace varios años ya (creo que mas de 10), ahora que leo puede ser lo mismo que tenias vos porque a mi me aparece de vez en cuando y despues vuelve a guardarse… debe ser que nunca me ha dolido lo suficiente como para ir a un medico a que me revise, por eso descarto que sean hemorroides (segun lo que dicen duelen muchisimo), una vez que me dolia bastante alguien me ha dicho que me ponga hielo y con eso he calmado el dolor por varias temporadas.
Abrazo.
Comentario de Martín - Aquende Libros — un 13 junio 2008, tipo 14:48
Playo, eso te pasa por no tener un culo Reef.
Además, entre este cuento y tu coqueteo con Llamosas, no sé qué pensar, mirá.
Comentario de José Playo — un 13 junio 2008, tipo 15:03
Yo sabía que no había forma de evitar la escatología.
¡Me persigue como una sombra!
Interesante saber que para varios “la zona” causa impresión.
Gracias Walt, gracias Boy, gracias Dayana. Iba a poner un post al respecto pero, mirá cómo son las cosas, no me inspira nada.
Lo de Llamosas es sólo un rumor, no lo desparrames, Martín.
Comentario de Martín - Aquende Libros — un 13 junio 2008, tipo 15:13
Será porque es el último bastión que uno está dispuesto a entregar, por eso “causa impresión”.
Comentario de Mayo — un 13 junio 2008, tipo 15:21
Muy bueno el comment de Chipako!!! “…a mi me aparece de vez en cuando y despues vuelve a guardarse…”
Una genialidad, aparte con tono serio
Comentario de ceci — un 13 junio 2008, tipo 15:43
Jajajajajaja genial José!!!
Comentario de El_Agustín — un 13 junio 2008, tipo 15:59
no he parado de reirme…
Por qué te dejaste los zapatos puestos mientras te revisaban!!!!!!!!!?????
Comentario de Centrifugo — un 13 junio 2008, tipo 16:16
Cuando apareció la rubia de las tetas, por un momento pensé que el relato terminaría en un lugar común… interesante, sí, pero común. Me sorprendió mucho el final. Y mucho mejor la anécdota del hermano. Pero creo que de todo, lo que más me sacudió fue el párrafo aquel en el que narras lo de tu fractura en el kinder. Eso sin duda predispone.
En cuanto a los procedimientos de la rubia y del ¿proctólogo? ambos son correctos. Es como un parto por cesárea y por vía natural. Lo que es curioso es que los médicos que defienden la cirugía (por eficiente y rápida) desdeñan los demás remedios por anticuados y los médicos que confían en los ungüentos, los masajes y en el proceso del tiempo, ven a los primeros como modernistas inhumanos, siempre con prisas, siempre sin prudencia…
Todo un universo.
Comentario de Chipako — un 13 junio 2008, tipo 16:29
La imagen de un hombre desnudo con los zapatos puestos daba el pie para terminar en el lugar comun al que (supongo) hace referencia Centrifugo, nunca en mi vida he entendido porque en las porno se sacan todo menos los zapatos…
Comentario de ceci — un 13 junio 2008, tipo 16:41
Jaaaaaaaaaaa Agustín!!! Jajajajajajajaja. Ahora el que llora de risa es José. Desde acá escucho las carcajadas, y las mías ni te cuento. Jajajaja.
Comentario de Dr. CroW — un 13 junio 2008, tipo 18:51
Boludo!! Te imaginé arriba de la camilla, toda la escena. No te puedo explicar cuánto me he reído.
Coincido con El_Agustin. Por qué lo zapatos? Por quéeee????
Comentario de Mirko — un 13 junio 2008, tipo 20:42
Hacía mucho que no me reía tanto..
Lo que no entiendo es lo de los zapatos….
jajajajja
Comentario de Jackie — un 13 junio 2008, tipo 21:56
Jejejejeje, no sé porqué me recuerdas a alguien que justo ahora está frente a mi… (y no soy yo)
De acuerdo en cuanto a las segundas opiniones en cuanto a los galenos, siempre habrá una mejor manera de recuperar la salud sin abrir carne de por medio… a mí me querían abrir el cráneo, o escarbar mi cerebro usando un fierro que va por la nariz… afortunadamente existen medicamentos que ayudan a evitar raparme :=P
Sin embargo, también hay que reconocer (sin generalizar), que muchos y muchas pueden ser bastante cagones… no pueden ver agujas, ni instrumentos médicos, sangre o guardapolvos (acá les decimos batas), que se desmayan. La verdad es que yo no tengo problema con nada… creo que soy voyeurista grado médico.
Beso José, a ponerse cremita “oveder” jajajajajajajaja
Comentario de Margarita — un 13 junio 2008, tipo 23:06
OHH HAPPY DAY
OHH HAPPY DAY
(HOOOOYIBLE EL COMENTARIO, PERO ERA ESO BASICAMENTE LO QUE QUERIA DECIR)
Comentario de Nevermind — un 13 junio 2008, tipo 23:08
Mira que hay que ser culiado! La mina toda preocupada por saber como hacer para honrar su profesión y vos te dejás los zapatos con la esperanza de que una cámara oculta filme la siguiente “Deep Anal Voyage 8″.
Comentario de Walterio — un 14 junio 2008, tipo 0:06
Ay! si adjuntara mis anécdotas anales a las tuyas podríamos escribir un “Memorial del Orto”.
Me han pasado cosas tan raras ahí casi todas parientes de los absesos que deben ser hereditarios porque mi viejo también supo padecer esas porquerías (por suerte hemorroides no). Mi médico amigo es casi mi “ginecólogo” pero aun así la horrorosa experiencia de que te corten un granito en esa parte de tu anatomía no es nada comparado al pinchazo previo con el que inyectan la anestesia.
Comentario de Walterio — un 14 junio 2008, tipo 0:07
…siento que he andado de culo por la vida!
Comentario de José Playo — un 14 junio 2008, tipo 0:08
Áia.
Comentario de nene — un 14 junio 2008, tipo 0:10
…o que la vida te trata ‘para el culo’
Comentario de Jackie — un 14 junio 2008, tipo 0:13
Miren nadamás quién se aparece por acá… ¡hola Never! se te extrañaba también!. :)
Y en cuanto a la dotora… hay que reconocer que trataba de resolver un problema, pero desde otra perspectiva, me parece que es sumamente delicado permitir que cualquiera llegue y de un tajo te abra la vena cacárea… Jajajajajaja.
Me uno: Feliz día del escritor a José, Walterio, Nene y a quien corresponda.
Comentario de nene — un 14 junio 2008, tipo 0:18
Jackie: Está bueno resolver los problemas desde otra perspectiva, pero no todo se soluciona con un tajo en el O.G.T., jajaja…!
Lamentablemente algunos médicos recién recibidos dejan bastante que desear… sobre todo los que dejaron que la pierna de un amigo se necrose por haber hecho una mala curación luego de una fractura expuesta.
Salvó la pierna de pedo; le sacaron piel justamente del culo para injertar y reemplazar lo necrosado.
Comentario de nene — un 14 junio 2008, tipo 0:19
…y ya me fui al orto, como de costumbre.
Comentario de Jackie — un 14 junio 2008, tipo 0:25
No, eso es clarísimo, puedo imaginar la explosión sangrienta que pudo haber ocurrido en ésa sala de emergencias…
Sí, conozco varios casos, alguna vez me corté una mano y cuando mandaron al residente a lavarme la herida, trajo un recipiente con jabón en polvo, agua y un cepillo… el muy pelotudo me quería aplicar el tratamiento que normalmente hacen a los que van con quemaduras…
Che, y tu amigo a partir de ahí se sentaba de chinito?***
***se… malísimo
Comentario de José Playo — un 14 junio 2008, tipo 0:25
Les juro que empiezo a somatizar, que no es lo mismo que matizar con soma (guiño cómplice para los que leyeron Un mundo feliz).
Comentario de nene — un 14 junio 2008, tipo 0:28
Pobre, mi amigo; me lo encontré en la peatonal el otro día.
La fractura fue de tibia y peroné, y de verdad, casi pierde la pierna por una curación mal hecha.
Decí que era culon, no se nota demasiado, jejeje…
Comentario de Jackie — un 14 junio 2008, tipo 0:29
weee qué lindo, el autor está online ;)
Relax José, relax :)
Comentario de nene — un 14 junio 2008, tipo 0:31
Tomesé un tranquinal….es casi casi el soma, la panacea de preferencia de toda loquera.
Comentario de Jackie — un 14 junio 2008, tipo 0:33
Y para las hemorroides: variton
El primo del hermano de un amigo lo recomienda ;)
Nene, menos mal que tu amigo tenía doble “cushion”
Comentario de José Playo — un 14 junio 2008, tipo 0:45
Me quedo tranquilo porque sé que el blog está en buenas manos y en buenos culos…
Comentario de nene — un 14 junio 2008, tipo 0:50
…aunque no todos son Reef.
Comentario de nene — un 14 junio 2008, tipo 0:52
Jackie, justamente era medio gordito, venía con airbag ahí atrás.
Comentario de Jackie — un 14 junio 2008, tipo 1:05
Coincido, no todos somos Reef.
Me voy a planchar la oreja.
Bacio a tutti
Comentario de Walterio — un 14 junio 2008, tipo 2:18
Ufa! llegué tarde! me voy a matizar con soma…
Comentario de Martín - Aquende Libros — un 14 junio 2008, tipo 9:48
Sigan dándole al soma y les van a abrir la puertita de la percepción… pero la de atrás!!!
Comentario de Lucas, desde Pest — un 14 junio 2008, tipo 12:10
“- Me duele una cosa”… me rei a lo pavo. Y lo de tu hermano, junado por el tordo con mirada de sospecha, tremendo.
Una vez un amigo con el que me fui de mochilero al sur se cago (literalmente) y tuvo que llevar su ropa considerablemente perjudicada a un lavadero en San Martin de los Andes. Cuando lo acompanie a buscar la ropa, la gente de ahi me miraba raro, como reprimiendo una sonrisa. Cuando salimos, mi amigo estallo en una carcajada y me dijo que a las chicas del lavadero les conto que ‘un amigo tuvo un accidente con el Fernet’.
Me senti como tu hermano, Playo.
Abrazos.
L
Comentario de Federico Gauffin — un 14 junio 2008, tipo 13:54
Hoy, sábado 14 de Junio, es el “Día Internacional del Blogger”.
¡¡FELICITACIONES AL BLOGGER POR EXCELENCIA: MI AMIGO PLAYO!!
¡Salutes desde Salta!
Comentario de Ariel — un 14 junio 2008, tipo 14:03
Este post me trae malos recuerdos. Me pase toda la navidad y Año Nuevo con “dolor ortal” por una puta trombosis hemorroidal. Por suerte un medico me dio unas inyecciones y pastillas y listos. Me tenia que bidetear tambien. Pero creanme que es un dolor espantoso. Muschos lo hemos tenido. Es horrible. Y eso que no empece a explicar cuando se revientan y salen las trombos y todo eso que es asquerosisimo. La verguenza que me dio mostrar el culo peludo al medico!!! jajajaja
Comentario de Fledermaus — un 14 junio 2008, tipo 14:27
¿El día del escritor no es hoy?. Bueno, sea como sea. Feliz día del escritor, del blogger y del ser humano con tajos en el culo.
Un abrazo.
Comentario de Lucas, desde Pest — un 14 junio 2008, tipo 19:22
Feliz dia che! Si escribo peor que de costumbre es porque acabo de asesinar a mis anteojos…
Abrazos. O palmadas en el orto, lo que prefieran.
Comentario de la pelada — un 14 junio 2008, tipo 20:43
Je, lo sagrado no es el cuerpo sino mas bien el culo de uno!
Saludos.
Comentario de Niavi — un 14 junio 2008, tipo 22:28
Martín Baldo, dejate de joder y abrí esa librería por la mañana, vago de mierda.
Comentario de ((LU*)) — un 15 junio 2008, tipo 1:47
jjajajja…muy bueno jose….
Y pensar que hay gente q les gusta que les rompan el culo!!!jajaja…(todo bien con ellos!)
me divierte mucho leer tus historias…
Saludos…feliz dia del padre!!
Lu
Comentario de Natushka — un 15 junio 2008, tipo 3:02
Auch.
A mi me mató lo de “Me duele una cosa” XD Pero es bueno no dejar que le corten el culo a uno, que tanto, si habia opciones….!
Feliz día del padre por partida doble, José. Un abrazo grande.
Comentario de SANTIAGO — un 15 junio 2008, tipo 17:23
Feliz dia del padre señor!
No te pasa que experiencias de este tipo te hacen confundir realidad con ficción? Llega un momento en que todo podría suceder y uno no sabe ni quién es. A pesar de eso la sacralidad de las posaderas es intachable.
Comentario de savino — un 16 junio 2008, tipo 10:14
querido… estoy de guardia en el hospital (de mas esta explicar que ya me recibi y estoy haciendo la residecia) ya no tenemos pacientes en la lista de espera y estamos todos los medicos en un cuartito tomando unos mates antes de que se ponga feo esto… no se como uno que estaba bastante lejos de mi pronuncio las palabras “peinate que viene gente” y terminamos entrando en esta pagina que yo nunca habia visto pero suponia que debisas tener. Nos cagamos de risa y estamos ansiosos por que nos visites la proxima vez que tengas un problemita asi te atiende rosita… la enfermera que fue pilar de la tablada. Ya te voy a invitar a comer un asado. abrazo de gol.
Comentario de Gabriel — un 16 junio 2008, tipo 18:14
Jajajaj muy buena…
Yo una vez tuve una inflamación similar atravesando Bolivia en bus sin parar… tendré que postearlo.
Comentario de Marbot — un 16 junio 2008, tipo 19:36
Raro que nadie haya nombrado los supositorios de glicerina, grandes amigos de las hemorroides. Hace un par de meses tuve un mal en el trasero (diría Bart Simpson), y el tordo me recetó una de estos funestos cartuchos de escopeta perfumados para dormir. Y yo me los ponía. Y ni siquiera cena y cine antes, nada. Me sentí una cualquiera! jaja. Un abrazo Joselo.
Comentario de alimarse — un 17 junio 2008, tipo 1:28
viejo…por esas casualidades de la vida, llegué a tu blog. Muy bueno, la verdad sta copadisimo.
Soy de cba, estudio Publicidad, y los avisos que posteaste aca se van al caraj”·..muy buenos.
Pasate por mi blog y hechate un coment.dale!?
http://www.alimarse.wordpress.com
Comentario de Guty — un 17 junio 2008, tipo 10:44
Que anécdota, no me puedo ni imaginar el dolor de ojete.
Eso por comer boludeces? Voy a volver a mi dieta rica en fibra, no sea cosa que me quieran cortar el orto a cuchillo.
Comentario de Mona Loca — un 17 junio 2008, tipo 11:12
Si, pero qué pelotas, oponerte a la indicación del médico!!
En esa situación uno lo ve como un todopoderoso capaz de aliviarle el dolor, y como un sabio de toda sabiduría…
Te felicito por haber podido
Comentario de Moyosuite — un 17 junio 2008, tipo 12:25
para tirarse un pedo, caramba, hay que entrenarse, hay que fruncir el culo, caramba, pa no cagarse–segunda estrofa–en la puerta del culo, caramba, yo tenia un piojo, yo me tire un pedo, caramba, le parti un ojo! tercera estrofa—piojo, piojo atrevido, me tire un pedo. caramba, no me han oido…
Comentario de cynara — un 19 junio 2008, tipo 1:18
No se bien como llegue a encontrar esta página, pero me he reido, tentada, hasta que tuve que parar de leer de corrido porque me dolia la panza.
Es exacto lo que nos pasa a las mujeres cuando tenemos que hacernos un examen vaginal. Y el doctor es un bombón, también nos da verguenza.Me encantó tu página, y te pido permiso para transcribir algun comentario en mi humilde página. Para poner una nota de exelente humor cordobés. Te agradezco de antemano. Si no se puede te pido por favor que me lo hagas saber. un abrazo desde Buenos Aires.
Comentario de José Playo — un 19 junio 2008, tipo 12:27
Bienvenidos aquellos que cayeron de casualidad, un gusto tenerlos por estos lados.
A quienes compartieron sus pareceres respecto de los culos, les agradezco infinitamente el aporte. Pomadas y pronta recuperación para todos. Me divertí mucho leyéndolos.
Comentario de Lucas — un 19 junio 2008, tipo 20:23
Loco, te re entiendo…Nada se compara al dolor de culo, ni un dolor de muelas, ni un dolor de ovarios tiene el efecto que produce el dolor de culo.
Cuando dicen que el ombligo es el centro del ser humano: MENTIRA!!!…todo se centra en el culo.
Te asoma una pequeña trombosis por el upite, y si respiras te duele, te paras te duele, te acostas de costado te duele, no te acostas y sigue doliendo…
En mi caso no hubo cremita, ni pastilla, ni dieta que me saque esa trombosis del orto, asi que no tuve otro remedio que hacerme amigo del cuchillo (el procedimiento una boludes, cero dolor, y MAGICO).
Salu2
Comentario de Jackie — un 19 junio 2008, tipo 21:09
¡Protesto Lucas!
Por lo menos en ésta vida, jamás podrás experimentar un dolor de ovarios… ;)
Abrazo
Comentario de cami — un 19 junio 2008, tipo 21:30
Hola Jósé, es fascinante como escribis, me muero de la risa, como tomas un fragmento cotidiano de la vida y los haces obra….arte…
Super atrapante, me resulta un humor super inteligente, las palabras que usas, el modo de narrar los hechos verdaderamente increíble.
Me encanta esa manera de naturalizar hechos que a muchos les puede resultar imposibles contar, a su vez, desnaturalizar ideas o conceptos culturales…tan arraigados en nosotros, que genera tantas represiones tantos parametros “normales” por asi decirlo, pero que atentan a nuestro amor como seres humanos…
Te admiro mucho! me río mucho y mas que nada, me encanta la altura que tenés para narrar hechos como estos.
Comentario de anita — un 20 junio 2008, tipo 0:20
MORALEJA(S)
1- comer sano
2- evitar los medicos novatos
3- evitar los hospitales públicos
4- ir SOLO a “esos” especialistas
5- sacarse los zapatos
6- no hacer taaanta fuerza en el ñoba
Comentario de Color — un 25 junio 2008, tipo 22:30
Espeluznante y bien calzado relato…hace como media hora que quiero terminar de escribir el comentario pero pienso en “—No sé, ayer fui al baño, hice fuerza y me desfondé.” y no puedo parar de cagarme de risa…Renata me mira como pidiendo que me exorcicen.
Dolorosamente genial Playo!!!! Por suerte en menor medida, pero te acompaño en el sentimiento, a veces.
Comentario de Dr. CroW — un 1 julio 2008, tipo 16:52
El Mal Del Escritor
Pingback de Peinate que viene gente » Blog Archive » Recibirse de boludo — un 5 agosto 2008, tipo 3:21
[...] la espalda y al día siguiente se me abrieron los puntos en un partido de volley; a los veintipico se me rompió el culo. Creo en la importancia de algunas experiencias, porque con ellas entendemos lo maravilloso que es [...]
Comentario de Devil de Blogaldope — un 6 agosto 2008, tipo 16:00
Alguna vez voy a contar en mi blog una experiencia similar a la tuya pero que me pasó con… mi huevo derecho.
Escelente post. Divertido y real!
Saludos.
Comentario de Devil de Blogaldope — un 6 agosto 2008, tipo 16:01
Excelente quise decir, je!
Comentario de Dulcinea — un 7 agosto 2008, tipo 14:06
Entre al blog tanteando otros y me encanto, es la primera vez que comento. Yo confiaba (tiempo pasado) en los medicos ciegamente, hasta el año pasado cuando mi viejo se descompuso en la calle y se desmayo porque le faltaba el aire, lo lleve a la clinica que le corresponde por obra social y lo atenido una doctora muy similar a la que te atendio a vos, le mando unos rayos del pecho y cuando se los dimos para que diera el diagnostico, nos miro a mi viejo y a mi como si nos fuera a dar una sentencia y nos dijo: Usted se siente bien? _Tiene pulmonia, bueno, despues de recetarle antibioticos, dejar de fumar y hablar conmigo a solas nos fuimos, al pasar unas semanas como mi viejo no mejoraba decidi buscar una segunda opinion y fuimos a otra clinica de la zona con otro medico, le dijimos el diagnostico y nos tuvieron como 3 horas, al final nos dice:_no tenes pulmonia, tenes el corazon muy grande, por eso tenes palpitaciones y no te curas, estas tomando medicamentos que no son para vos. Me dieron ganas de acogotarla a la doctorcita, no confio mas en los medicos desde entonces.Haganme caso ,sino estan ocnformes no se queden callados y vayan a otro lugar, no es joda, es verdad, tenemos un solo cuerpo. Barbaro el blog!
Comentario de moquero — un 31 octubre 2008, tipo 0:19
Es increíble que nadie se haya dado cuenta que sacarse los zapatos con el culo fruncido y sin poder sentarse debe ser casi imposible…
Pingback de Peinate que viene gente » Blog Archive » Radiografías de la suerte — un 31 octubre 2008, tipo 18:45
[...] Las intervenciones médicas no es para almas sensibles. Digo, cualquier cosa que le pase a uno en el culo hace que se nos frunzan cosas cercanas al corazón. Con justa razón algunas personas me tildan de escatológico, yo prefiero autodefinirme como realista. Estas cosas, estoy seguro, pesarían mucho más de lo que pesan si no pudiéramos exorcizarlas de alguna manera. Yo elijo escribirlas como relatos y desde el humor. De cualquier modo acepto que se trata de un texto controversial al cual debo respetar porque me salió del culo. [...]
Comentario de Sandra — un 2 noviembre 2008, tipo 12:20
Nooo! Cómo te vas a dejar los zapatos…Juaaaaa!!
Muy buenoo! Me reí casi tanto como con ” me recibí de boludo”
La gente que se puede reir de si misma …Shapó!
Vengo de un par de blogs polítocos que me nombraron.No saben a la velocidad que volví acá– Cuánta bronca, cuanto odio se palpa por aquellos lados…Yo me quedo acá y no me muevo.
Saludos a todos!
Comentario de El Flaco — un 3 noviembre 2008, tipo 13:10
No se esa trombonosequecosa pero yo que he tenido hemorroides se lo que es el dolor de culo y de la humillasion que supone ponerte en cuatro para que alguien te mire el orto.
Ni que hablar de la sarta de pelotudos que te dan, cremas, unguentos, malva, corteza de ceibo y no se cuantas pelotudeces mas.
Ahora toy con el homeopata hace 2 meses que no me duele el tuje y ando con las gotitas de aca para alla, mas barato, mas efectivo y no me tengo que meter el gotero en en orto, creer o reventar.
Por cierto muy buen post joven Playo congratuleishon!
Http://vosootehace.blogspot.com
Comentario de Tampax ultra — un 20 noviembre 2008, tipo 18:13
El culo es sagrado. Por más buenas tetas y rubia que sea la mina. Hiciste bien.
Flaco, me vas a tener que recomendar el homeópata ese pa cuando vaya a Córdoba. Tengo el mismísimo problema y el tipo que fuí a ver me recomendó una pomada “que tiene un aplicador que no duele nada”… minga no duele nada. Me la puse una sola vez y ahí está, en el botiquín, vencida hace como un año. Prefiero bancarme el dolor de vez en cuando que meterme el tubito ese en el tuje.
Comentario de Vani — un 18 marzo 2009, tipo 16:41
jajajjaja MCDR!!!! (me cago de risa)
Menos mal que aguantaste hasta el lunes!!!! ..
como dice una cancion : otra rubia tarada!
Comentario de Lucas — un 6 mayo 2009, tipo 4:09
“Esto te va a doler”…. si tantos de nosotros fueramos tan sinceros como esos medicos, quiza muchas mas mujeres se animaran a entregarlo…
Comentario de Pablo71 — un 8 mayo 2009, tipo 5:52
Uy no-se; una sensacion muy extrana al leer esto. Me daba culpa reirme de tu dolor, en fin. Que-se-le-va-hacer muy bueno, me hizo reir.
Despues pense que el dolor no era para tanto. Claro, si te dolia tanto entonces no te hubieras percatado de las curvas de la doctora; supongo que era un dolor intermitente de culo.
Tenia una historia similar pero no te lo voy a contar porque no se compara ni ahi con tu historia. Muy buena.
Comentario de kokochon — un 17 agosto 2009, tipo 11:06
jajja me descostillé de la risa a riesgo de que se den cuenta en la oficina que me estaba rascando… valió la pena el riesgo…
Comentario de Marcelo — un 30 diciembre 2009, tipo 15:52
Caí acá de pedo y encuentro una historia de culos que me hizo cagar de risa.
No sabés cuento te entiendo, a mi me salió una fístula en el intestino y se me generó un grano en el culo, el cual hubo que drenar de la misma manera que la rubia intentó con tu vena, y fue tan patético como lo tuyo.
A eso le siguió tener que hacerme una enema yo solito pata pa’rriba en el baño de casa. Me cagué hasta la primer mamadera.
Luego una ecografía del otro con hermosas fotos incluidas de la puta fisura.
Días después me operaron y como no se puede coser el intestino, te atan un hilito y te dejan las puntas afuera (una sale por el agujero del orto, la otra por un tajo que te dejan en una cacha). Así estuve un mes hasta que se cerró (todos los sábados ir a medico a que ajuste los piolines, me tenían que dar un calmante xq era insoportable).
Fue doloroso, largo y degradante.
Me hiciste divertir mucho.
Comentario de alfre5vich — un 14 mayo 2010, tipo 0:57
no imagino mejor anecdota q esta :D …. ojala la medica tenga el gusto de leerte
Comentario de Luis — un 2 noviembre 2010, tipo 5:11
Muy buena aunque parece que lo has inventado creo que es cierto, te perdiste para novelistaespero estes mejor
Luis.
Comentario de Germán — un 6 agosto 2011, tipo 22:49
Por dios… todavía se me están secando las lágrimas de lo que mi hiciste reir!
Todo aquel que haya estado alguna vez en un proctólogo te entiende de corazón, con el culo no se jode!!!
Saludos!