Peinate que viene gente


Lectura y perversión: tres casos prácticos

Los siguientes relatos contienen imágenes que pueden afectar la sensibilidad de algunas personas. Se recomienda discreción por parte de los lectores.

(el caso de la mesa de saldos)

Dos estudiantes de letras se pasean por la mesa de saldos de una librería de usados. El plan es sencillo: robar algunos títulos que no deberían estar ahí para revenderlos con la merecida pompa y la justa recomendación en el Paseo de las Artes. Son jóvenes, son idealistas, son medio boludos. Saben a ciencia cierta que Rilke y Huxley merecen la misma exposición y estrellato de vidriera que tienen Paluch y Piña. Les jode que la buena literatura sea denigrada y que la industria cultural se pase por las bolas a los clásicos.

leer lo que falta de: Lectura y perversión: tres casos prácticos…




Autodefinido

Nunca fui de los que meten el encendedor dentro de la etiqueta.

(20) rispostas
| # | desaforismos avorazados |




Charlas con amigos que escriben (4)


Una oficina céntrica con ventanas que dejan pasar las campanadas del Monserrat y los martillazos de una obra. Un mediodía cálido de comienzos de abril; Emanuel y algunas ideas sobre el panorama de escritura local y su búsqueda:

"No creo en la escritura como felicidad, pero sí como una excelente manera de preguntarme sobre la felicidad".
"Estudiar Letras no sirve para aprender a escribir pero sí sirve para aprender a leer".
"Mi máxima intención respecto de la escritura es que me ayude a entender algunas cosas".
"La mayor pérdida de tiempo en la literatura es la ingenuidad".
"Apuesto a la exigencia de estar lúcido".
"No creo que cualquiera pueda ser un escritor pero tampoco creo que cualquiera pueda ser un jugador de fútbol".
"Los Greenpeace de la literatura me rompen las bolas".






Doble mano

—Lo que no entienden ustedes (sic) es que el mundo está hecho para los diestros.

(64) rispostas
| # | desaforismos avorazados |




Stephen King hace Eso

Luego de tres décadas balbuceando ante la pregunta “¿por qué te gusta este autor?”, he llegado de casualidad a una respuesta que no incluye monstruos Clase B ni onomatopeyas de fanático adolescente: Stephen King me gusta porque escribe sobre el acto de escribir. Casi siempre.

Embriagado con su catálogo de apariciones, vampiros y extraterrestres, durante años me moví muy orondo por el mar del regodeo sin el salvavidas del análisis, comiéndome sus libracos como si fueran canapés. Cada tanto repetía el conjuro:

—Seré bruto, pero cómo lo disfruto.

Hasta que un día, como le sucede a sus personajes, mientras me ensuciaba el dedo en un breve repaso por sus títulos en mi biblioteca, la síntesis de los novelones se convirtió en un planteo recurrente, tomó forma oscura y me saltó a la cara como una araña gorda y peluda. Y desde entonces nada fue igual.

leer lo que falta de: Stephen King hace Eso


Charlas con amigos que escriben (3)


Ya dimos un paseo por las tierras del policial desde la mesa de un bar con pajaritos molestos, también estiramos la sobremesa hasta perderla en la madrugada, golpeando un tenedor sobre la mesa. Ahora es el turno de Iván, en una siesta tórrida, en las entrañas de un departamento oscuro, haciéndole dedo a Kerouack y brindando por Bukowski. La antiacademia, la literatura rústica, la vida como una angustiosa inversión en las letras.

"La escritura es un acto de egoísmo extremo".
"No hay nada que me guste más en el mundo que ver una hoja en blanco".
"Los escritores son tipos muy aburridos".




22 joyas en los anales del diseño gráfico

Atención diseñadores gráficos y gente con buen gusto: este post contiene imágenes que pueden afectar la sensibilidad y hacer daño. Otra vez Peinate mira al pasado para redescubrir nuevas obras rebosantes de gallardía y buen gusto. Vuelve, digo, después de ver la primera, la segunda y la tercera tanda de las tapas de discos horribles, una de las secciones que más repercusiones alcanzara en este humilde blog que apuesta al entretenimiento y al hipódromo.

Gracias al link de Érika me doy con Bizarrecords.com, una web que también compila estos bocattos di cardinale. Y descubro, para mi sorpresa, un blog hecho sólo con material vernáculo. Va, pues, una cuarta entrega de piezas de comunicación con bonus track incluido. Un compendio para sacarse el sombrero.

leer lo que falta de: 22 joyas en los anales del diseño gráfico…




Cinco años colgado

Hoy Peinate que viene gente cumple cinco años online. Fiel a mi estilo —básicamente irresponsable—, no preparé absolutamente nada para festejarlo. El año pasado preví el onomástico y armé una reseña de cómo empezó todo, con tiempo y mesura. Incluso tenía un par de chistes que estaban más o menos buenos.

No será éste el caso.

No sé cómo llegaste a este blog, cuánto tiempo llevás leyendo y comentando, o pasando el rato en silencio, sin participar. Sólo sé, como se dice en las bitácoras, que un blog subsiste gracias a la gente que le da vida. Lo que hace el que publica es una parte pequeña. El crédito, el verdadero crédito, es del que todos los días apuesta por el latido de este recreo virtual.

Es justo y necesario agradecer tanta buena voluntad.

(120) rispostas
| # | desaforismos avorazados |




Charlas con amigos que escriben (2)


Voy lento, pero voy. Segunda entrega del proyecto Charlas con amigos que escriben. Ya tuvimos oportunidad de escuchar cómo trabaja un autor con su inclinación al policial. Ahora los invito a una sobremesa nocturna que se prolonga hasta la madrugada, junto a Cristina:




La crueldad del pasado en blanco y negro

En los últimos meses hemos tomado por asalto —y a los gritos— la guardia de un montón de hospitales. Me lo hizo notar una amiga con la que estábamos poniéndonos al día sobre las pequeñas rutinas accidentadas de nuestros hogares. Todas mis anécdotas terminaban más o menos con la misma frase:

—… en la guardia nos dijeron que todo estaba bien, así que volvimos a casa.

—¿Por qué van tanto a los hospitales? —quiso saber ella, con toda razón. Y no supe qué contestarle.

A medio vestir, con la cabeza llena de shampú, o dejando la cena en el fuego, en el barrio nos conocen porque somos de salir corriendo a las puteadas con las niñas en los brazos. Los motivos varían, también los escenarios. La última vez, festejando el cumpleaños de mi viejo en Las Sierras, Niki encontró un termómetro escondido en el fondo de un bolso y se las ingenió para romper uno de los extremos con los dientes antes de mandarse un fondo blanco de mercurio.

leer lo que falta de: La crueldad del pasado en blanco y negro…




Publicar

Hay olor a libro...

(52) rispostas
| # | desaforismos avorazados |





Ir arriba
ecoestadistica.com

Peinate que viene gente la tiene más grande con WordPress - Plantilla basada en GimpStyle de Horacito y configurada lascivamente por José, que la tocó y se fue.
Entradas y Comentarios feeds. XHTML y CSS válidos.