Peinate que viene gente


La crueldad del pasado en blanco y negro

En los últimos meses hemos tomado por asalto —y a los gritos— la guardia de un montón de hospitales. Me lo hizo notar una amiga con la que estábamos poniéndonos al día sobre las pequeñas rutinas accidentadas de nuestros hogares. Todas mis anécdotas terminaban más o menos con la misma frase:

—… en la guardia nos dijeron que todo estaba bien, así que volvimos a casa.

—¿Por qué van tanto a los hospitales? —quiso saber ella, con toda razón. Y no supe qué contestarle.

A medio vestir, con la cabeza llena de shampú, o dejando la cena en el fuego, en el barrio nos conocen porque somos de salir corriendo a las puteadas con las niñas en los brazos. Los motivos varían, también los escenarios. La última vez, festejando el cumpleaños de mi viejo en Las Sierras, Niki encontró un termómetro escondido en el fondo de un bolso y se las ingenió para romper uno de los extremos con los dientes antes de mandarse un fondo blanco de mercurio.

Si hace un buen rato que no escribo sobre mis hijas, es por falta de tiempo. A los resfríos con broncoespasmo y fiebres altas hay que sumarle, cada tanto, estas variables: flamear sobre la ruta que une Córdoba y Alta Gracia en un auto a ciento cincuenta por hora con una remera blanca fuera de la ventanilla y el puño rebotando sobre la bocina.

La sucesión de episodios terribles que nos hacen llorar de angustia al menos una vez por semana, tienen que ver con la personalidad. Niki es un cóctel explosivo de humores biliares otomanos. Al parecer le hemos pasado un legado genético libanés que la hace paladear la sed de la aventura con ansiedad. Al tiempo de escribir esto, Lulú es muy pequeña todavía; no camina, no habla, sólo pega grititos de alegría y le sonríe a todas las cosas que pasan frente a su cochecito. Su hermana, en cambio, con dos años y medio vividos a pura adrenalina, va por la vida probando la resistencia de las cosas, tentando a la suerte.

A mí me confunden los matices. Por la noche, cuando nos entregamos a nuestros rituales, con Niki todo es hermoso: le doy un baño, le seco el pelo, le pongo el piyama, le doy la mamadera, le hago “cosquis” y le leo. Pero de día evoco bastante seguido el relato de Fontanarrosa Nadie, nunca me pegó tanto como mi hijo; cada vez que trato de levantar a mi primogénita para que no se acerque al fuego, o a un nido de avispas, o a un manojo de cables electrocutados: ella sabe que puede sentarme de culo en el suelo pateándome las pelotas con sus zapatitos de gamuza. O los otros, de salir, que son charolados.

Co sék mal íshe —digo con las manos sobre los huevos y en cuclillas, falto de aire.

Una lágrima me gana la mejilla y mi mujer me palmea el hombro con displicencia. Tal vez el día de mañana este tipo de diferencias sean tema de sobremesas entre los cuatro. Yo diré:

—Vos, Luigi, eras más propensa a deslizarte con suavidad desde los cochecitos y las camas como si fueras un bife sonriente que buscaba probar la solidez del piso.

—¿Y yo, viejo? —me preguntará Niki.

—Bueno —resumiré—: a vos te iba más la onda de hacer una mortal con doble Nelson en el aire antes de caer de cabeza desde una hamaca paraguaya, con mucho ruido a huesos.

Hasta que esa sobremesa futura llegue, no me queda otra que sospechar que el mambo genético libanés que yo he sepultado bajo 34 años de estricto autocontrol, ahora anida, libertino e incontenible, en la sangre de mi niña, impulsándola a mandarse una cagada atrás de otra, sin miramientos.

Yo había leído algo sobre cómo los niños se recagan a golpes, rompen cosas, rayan paredes y muebles, o hacen mierda las macetas, pero en ninguna parte se habla de la cantidad de energía que uno debe invertir para mantener el equilibrio.

—¿Qué estoy haciendo mal? —suelo consultarle a mozos y a psicólogos, sabiendo de antemano que les importa un carajo dar respuestas.

Las bondades de la fotografía digital y de los celulares con cámara nos han permitido ver, como en los últimos minutos de una película de suspenso, una compilación de los momentos vividos desde que nacieron las niñas y hasta la fecha. Cada instantánea nos muestra que la mayor es un torbellino incansable que se la pasa corriendo y cantando a los gritos (cada 90 fotografías sólo conseguimos dos en las que ella salga en foco), mientras que la otra reincide en dos motivos invariables: durmiendo o con una sonrisa en los labios.

—¿Cómo éramos, viejo? —querrán saber.

—Niki, pura energía incontrolable; Lulú, una sonriente vagoneta.

Las personalidades empiezan a tallarse desde una edad temprana. Amo a mis dos niñas con locura, pero la raíz de ese amor es, de alguna manera, entender sus diferencias: mientras que a una le encantan los besos y las caricias, la otra se limpia las mejillas y pone cara de haber masticado un cascarudo antes de patearte y salir corriendo.

Solemos hablar mucho de este tema con mi mujer. Hemos consensuado una metodología de crianza pedagógica que pretendemos sostener, aún a riesgo de que eso nos lleve a terminar encorsetados en sendas camisas de fuerza.

—Pero soy buenita, yo —se excusa Niki antes de cantarme alguna canción para hacerme dormir

.

—No se trata de una cuestión de bondad, hijita —le respondo, desconcertado.

A pesar de los sismos en la rutina diaria, la paternidad está sembrada de remansos. Estoy empezando a sospechar que la relación entre padres e hijos se construye sobre una pugna interminable merced de la cual nos medimos, nos aprendemos, crecemos y nos desarrollamos. Niki, que se dirige a nosotros usando nuestros nombres de pila, comprende a la perfección que algunas cosas conllevan sus riesgos, pero le da igual.

Lejos estoy de eludir la responsabilidad sobre nuestros ensayos de paternidad. Desgajamos los días con invenciones y engaños cariñosos para mantener su atención sobre el plato de la cena o el almuerzo, o intentando canalizar su inagotable energía en cosas menos destructivas. Pero eso no quita que todas las noches, antes de empezar a roncar como borrachos de plaza, volvamos a preguntarnos si lo que estamos haciendo está bien o si somos dos terribles hijoputas.

Hay que dudar.

A pesar de que vamos desdoblándonos para cubrir las tareas, sabemos que descargamos la batería en nuestra primogénita. Luigi no tiene ni la mitad de fotografías, ni la mitad de videos. Mientras que de Niki hay toneladas de megabytes que registraron un montón de situaciones, de Wiyem tenemos sólo postales icónicas: primer puré, primer balbuceo, una cadena discreta de risotadas y algunas más en las que sale muy graciosa con un gorrito, o con un vestido a lunares negro.

Desconozco lo que ocurre en otros hogares, si los niños de otras familias también se la pasan reventándose a golpes contra las paredes, o cayéndose por las escaleras como muñecos. Yo sólo sé lo que ocurre bajo mi techo. Sólo sé que mis dos hijas son diferentes y que se nos irá la vida enjugando lágrimas y besando raspones fieros.

Tal vez esté escribiendo esto para excusarme a futuro, como un pedido de indulto retroactivo potencial para con mi pequeña Lulú, a la que hemos puesto en piloto automático. Por primera vez en la vida tengo miedo de la fatalidad de un infarto que me fulmine o me deje medio lelo, sin la posibilidad de explicar cómo estamos viviendo estos días tremendos.

Dejar constancia; la crueldad del pasado en blanco y negro debe servir para eso.

Así que acá estamos en los primeros días de junio, paladeando un invierno tímido e indeciso, haciendo todo lo posible para arreglarles el mundo, mis niñas. Ahora mismo estamos escribiendo sus historias con una tinta difusa e insuficiente. Tiene que ser así. La vida se maneja con un guión trillado y recurrente. Lulú: llegará tu momento de putearme, de gastar unos mangos en terapeutas de ceño fruncido, de discutir con mi fantasma todas las equivocaciones y los descuidos. Niki: calculo que harás lo mismo, pero más violento.

Vamos a fallar, hijas. Es inevitable que fallemos.

Mientras tengan presente que todo fue parte de una apuesta ciega para que vayan por la vida aprendiendo a estar bien y a ser felices, encontrarán consuelo. Tengo que creer en eso.

Llámense por teléfono. Júntense a rearmar estos pasajes incompletos. Soy pésimo dando consejos, pero a esto se los digo con una seguridad que me asombra: hoy fue un día como todos los otros. Tomen nota de esto.

Las dejo ahora. La pequeña Niki va a llegar en cualquier momento del jardín y la bebé Lulú está batiéndose a duelo en su cochecito con un muñeco.




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  1. 1

    Comentario de Gaspar un 4 Junio 2009, tipo 13:23


    no tengo hijos/as.. pero creo que igualmente; es inevitable que fallemos. Ojo! eso que soy optimista!!!!

    ResponderResponder

  2. 2

    Comentario de Lucas, desde la Republica un 4 Junio 2009, tipo 13:49


    Puta che, cada vez que escribis sobre Bonnie and Clyde me agarran como ganitas de hacer mi aporte a la perpetuacion de la especie… Tooooooodo lo cual no es moco de pavo, vea.
    Abrazo grande.

    L

    ResponderResponder

  3. 3

    Comentario de Neuquino un 4 Junio 2009, tipo 14:00


    Pensa en lo diferente que seria tu rutina si no estuvieran moska y smith!
    Las extrañarias indefectiblemente a pesar de que abundan los momentos de saturacion

    abrazo

    ResponderResponder

  4. 4

    Comentario de ge un 4 Junio 2009, tipo 14:25


    José me desarman tus historias. Paso muy seguido por acá para encontrar joyitas como estas.
    Sólo q a veces se me hace difícil buscar las que has escrito anteriormente.
    Pero bueno hoy me llenaste de magia, hasta pude ver a cada una de tus hijas. Magia sí, aunque sea accidentada!

    ResponderResponder

  5. 5

    Comentario de Pau Jimenez un 4 Junio 2009, tipo 14:28


    Hacés sentir mucho con lo que decís. Y eso está bueno.
    Las personas tienen su encanto. Todas. Por más enérgicas o vagonetas que sean, por más tímidas o extrovertidas que se nos muestren.
    No va a hacer falta que Niki y Lulu lean esto cuando sean grandes. A esa altura se habrán dado cuenta de que sus diferencias, por más turbulentas que sean, a vos te encantan, por el simple hecho de que las dejas ser y lo disfrutás.
    Y eso está bueno.

    Besos grandes Playo

    Pau

    ResponderResponder

  6. 6

    Comentario de ociredef un 4 Junio 2009, tipo 14:56


    Primero, es genial que les estés escribiendo a tus hijas. Te atajás de antemano. Pero no importa, no lo están haciendo mal, yo creo que mientras sigan preguntándoselo van por buen camino… La otra es que NO TE LA CREÉS! no decís ’soy un excelente padre’, y eso es genial! me parece que están haciendo algo admirable, y tus hijas deberían agradecer los padres que tienen.

    Abrazo, excelente!

    PD: Hoy empecé a leer un libro de Bukowski e inevitablemente pensé en vos.

    ResponderResponder

  7. 7

    Comentario de sabalero un 4 Junio 2009, tipo 16:29


    Estas tratando de ahorrarte algo de la plata que gastarian tus hijas en terapeutas antes de que se independicen esta bueno, aunque en realidad vaya uno a saber si dentro de 15 años existiran siquiera los terapeutas.
    Yo tengo un solo hijo y tu relato de Nikki me hizo acordar bastante a el (también tiene 2 años y medio y se llama Lucas) mi retoño ahora tomo la costumbre de abrir las hornallas de la cocina mientras azota un par de ollas contra el piso alegrando al vecino de abajo y dice “cociná yo” mientras impregna todo de un hermosos olor a gas, un divino, en cualquier momento vuelvo a Còrdoba (me mude a Salta) en pedazitos después de haber explotado.
    En definitiva me quedaron rondando dos frases: “Hay que dudar” y algo mal vamos a hacer, en realidad la duda es sobre si podremos hacer algo bien, pero a pesar de todo quiero tener otro hijo.
    Saludos

    ResponderResponder

  8. 8

    Comentario de Despeinada un 4 Junio 2009, tipo 16:55


    Los hermanos…como los dedos de la mano….todos diferentes

    Yo soy la segunda y pensaba que los segundos éramos los temerarios… En fin , que sepas que depués de sacarle canas verdes a mi padre por 18 años, el resto se convirtió en una relación de amigos-compinches… 22 años llevo tomando cerveza con mi padre las tardes de los sábados, un placer que nos ha curado aquellos 18 años XD…. a ver si Nikki te compensa igual

    ResponderResponder

  9. 9

    Comentario de yanina un 4 Junio 2009, tipo 18:37


    mi hija tiene ya trece años. soy una madre joven y en continua evolución.
    cuando de pronto la miro frente a mí mientras bailamos como barrabravas Pizza conmigo del gordo Casero, solas en el medio del living y muertas de risa, cuando nos hablamos con ironía o nos reímos de mi mamá, no dejo de pensar ¿lo estoy haciendo bien, hija?
    y la verdad es que no lo sé. pero sé que lo estoy haciendo con amor.
    maravillosa puerta a otra dimensión esto de ser padres con cabezas inquietas..
    Saludos.

    ResponderResponder

  10. 10

    Comentario de ana un 4 Junio 2009, tipo 18:48


    Querído José,
    Tal vez te aburra diciendote una y otra vez que me gusta lo que escribis, pero hoy me saltó el lagrimón.
    No tengo chicos, pero para que no te sientas tan solo en los hospitales te cuento que si estuvieras en Bs. As. tendrías muchisimas posibilidades de encontrarte con mi hermano y su demonio de Tazmania. Al menos una vez por semana!!!

    Excelente, un abrazo.

    ResponderResponder

  11. 11

    Comentario de Calandria Osorio un 4 Junio 2009, tipo 18:55


    Se me llenaron los ojos de lágrimas, que identificada me senti como madre. Muy lindo y real,somos padres y hacemos lo mejor que podemos.

    ResponderResponder

  12. 12

    Comentario de katrinaopina.blogspot.com un 4 Junio 2009, tipo 19:45


    Crecí escuchando (de mis viejos) que nos criaron a todos iguales y que no sabían por qué eramos tan distintos!
    En fin… el tiempo y la maternidad rompen con algunos paradigmas que traemos desde la cuna:
    * Ni nos crían iguales (ya que gracias a Dios con cada hijo uno aprende un poquito de cómo poner límites, de cuándo, de como demostrarles el amor que sentimos por ellos sin que nos tomen por bobos, cómo dormirlos, cómo calmarlos, cómo interpretar sus llantos, cómo ser padres).
    Y por supuesto: * No son todos iguales… y esa es la magia!
    Tengo dos hijas, de 4 años y de 1 y medio, que también son el día y la noche, y eso es lo que me gusta.
    Es cierto que los segundos viene con menos energía en sacar fotos y filmar videos, pero en esas cosas no se mide nuestro amor!Tampoco en los kilómetros recorridos al hospital!
    Sí en las horas- culo- piso que pasamos con ellos, sí en los abrazos, Sí en los Te KIERO; así que a no desanimarse, ni empezar a amortizar desde ahora la paternidad!
    Besos!

    ResponderResponder

  13. 13

    Comentario de Editor intrigado un 4 Junio 2009, tipo 20:32


    Calandra Osorio, ¿sos un personaje de Cristina Bajo?

    ResponderResponder

  14. 14

    Comentario de Editor intrigado un 4 Junio 2009, tipo 20:33


    Hermosa nota, José. Congratulations

    ResponderResponder

  15. 15

    Comentario de Baltazar un 4 Junio 2009, tipo 20:56


    Muy bueno José.
    La paternidad a veces se parece a un video juego sin tecla de reset.
    El arte de improvisar planificadamente la planificación improvisada con la esperanza de que salgan mejores que nosotros.
    Salud!

    ResponderResponder

  16. 16

    Comentario de Ana un 4 Junio 2009, tipo 21:36


    Por escribir apurada! o mi hermano en Córdoba! (ahi me parece que sono un poco mejor)

    :) Saludos!

    ResponderResponder

  17. 17

    Comentario de tavo un 4 Junio 2009, tipo 21:47


    Estupendo Playo. Lo hiciste otra vez.
    El cuento de Fontanarrosa, lo terminé de entender un día con mi primito (que me hizo acordar a tu primogenita). Su infimo puño entraba perfectamente en el globo ocular de quien aqui suscribe.
    El susodicho también llamaba con los nombre de pila a sus padres (mis tíos), hasta que en algun momento entendió el concepto de “PADRE”, “MADRE”.
    Mi crianza fue como comenta katrinaopina, y te puedo decir que mientras seas siempre sincero, honesto, y cariñoso, los hijos siempre terminamos agradeciendo eso.
    No te quejes Playo. Todavía no llegaron a la pubertad (Sexo, drogas y rock and roll). Eso sí debe ser dificil.

    Por último, creo que tus hijas te salieron revolucionarias. Los niños están naciendo así. Lo digo con conocimiento vago, aún no probado. Pero, cada vez en una edad mas temprana, están dando pruebas de que estan naciendo revolucionarios.

    Un abrazo José. ¡felices pascuas!

    ResponderResponder

  18. 18

    Comentario de alea un 4 Junio 2009, tipo 22:40


    Tu relato, bellísimo, trae el asombro y la angustia de la paternidad con los que me identifico, aunque a mí no me tocaron tantos hospitales.
    Hay dos cosas que siempre me dan vueltas en la cabeza: Hablando una vez con una profesora que tenía hijos grandes, ella contaba que, cuando eran chicos, los llevaba a una guardería donde se dió cuenta que los trataban mal. Ah, y después te reclamaron? -quise saber yo, un tanto desesperada, con mi hija bebé.
    -No -dijo-. Después te reclaman por cosas que ni te esperás.
    Lo otro es un programa de televisión, donde Fernando Savater decía que el trabajo de los padres y los maestros era que los hijos/alumnos no nos necesitaran y que uno siempre tiene la tentación de hacer un poquito mal el trabajo, para que algo nos necesiten y así tenerlos cerca.
    Ana tiene 7, ahora, y ya cuestionó, entre otras cosas, su nombre y que no le hayamos hecho agujeros en las orejas.
    Yo, trato de disfrutar cada abrazo, cada amoroso dibujo, porque tal vez algún día le pinte irse de mochilera al Africa, o vaya a saber qué….

    ResponderResponder

  19. 19

    Comentario de Muzza un 5 Junio 2009, tipo 1:32


    Un post todo todo amor paterno. Gracias. Me hiciste sentir jovencísimo.

    ResponderResponder

  20. 20

    Comentario de el Rafa un 5 Junio 2009, tipo 5:43


    CANTA TREMENDO TU HIJA!!!!!!!

    Yo era así cuando era chico, 2 intentos fallidos de incendiar la casa, varias electrocuciones y la primera vez que me fui de mi casa buscando la independencia fue a los 8 años. Creo que mi hijo lleva parte de ese espíritu destructor en sus genes y por eso recuerdo ese pasaje del viejo testamento que dice que “pagaras en tus hijos los pecados a tus padres”…

    Te felicito por tus hijas.

    ResponderResponder

  21. 21

    Comentario de Sil un 5 Junio 2009, tipo 8:54


    Es la primera vez que comento en este blog. Me encantó el relato.
    Gracias.

    Saludos Sil

    ResponderResponder

  22. 22

    Comentario de júpiter un 5 Junio 2009, tipo 9:16


    Mis problemas con el alcohol y las drogas comenzaron cuando mis hermanos/as, decidieron tomarme de baby siter, dejandome al cuidado de esos seres de energía inagotable! y puñetazos certeros a las zona sensibles. Luego de cada visita sentía haber estado en un bombardeo sin lugar donde esconderme. Imaginar cuatro por tanda (tengo tres hermanos), de los cuales cinco son varones con energia para vivir siete u ocho vidas cada uno. Cuando empezé a seguir los pasos de Pity, mi familia se apiadó, y ahora estoy casi recuperado. De mas está decir que los amo, pero no quiero imaginar convivir con esos asesinos seriales y futuros terroristas las veinticuatro horas todos los dias.
    Saludos.

    ResponderResponder


  23. 23

    Comentario de profe un 5 Junio 2009, tipo 9:22


    Hermoso.

    ResponderResponder

  24. 24

    Comentario de un 5 Junio 2009, tipo 10:14


    José:
    la shiva…me mató!!! como me reí, es divina!!
    te darás cuenta que a pesar de la excusas te expuso su opinón…
    “la baba es tuya pero pincha”
    muy bueno el post.
    slds

    ResponderResponder

  25. 25

    Comentario de lulilu un 5 Junio 2009, tipo 11:05


    Estimado José: no sabes como te entiendo…es muy difícil la crianza de los hijos y no te enseña nadie, es prueba y error. Es tan gratificante como angustiante. Yo tengo 3 hijos de 9,6 y 3 años respectivamente (la más grande también es Lulú) y cada uno es tan diferente del otro que es muy complicado mantener la calma y la paz hogareña, siempre tengo uno enojado, o con berrinche, o haciendo una cagada, o los 3 al mismo tiempo.
    La más complicada es la del medio, que porta todo el día una magnífica cara de orto, con una madre tan simpática como yo como es posible? jaja
    Hay que tomarlo con calma y sin culpas, uno hace buenamente lo que puede.
    Y sobre todo disfrutalos, o no te parece increíble ver a tus hijas tan grandes?
    La vida pasa muy rápido…
    Hoy el saludo es para tus chinitas, un beso!!
    Y no te olvides que ellas también te aguantan a vos.

    ResponderResponder

  26. 26

    Comentario de nana un 5 Junio 2009, tipo 11:53


    Yo, de ser ellas, te putearía de grande, por andar ventilando cosas de mi vida privada sin mi consentimiento.
    Imagino que el primogénito llama a los padres por los nombres de pila, porque así se llaman entre ellos, ¿me explico? y los niños copian, repiten. Una vez, por un mes y gracias, hice de ayudante (o algo así) en un jardín de infantes. Había una nena preciosa, super dulce que cuando pedía algo decía: “La nena quiere”. Era muy gracioso escucharla, una Maradona en potencia.
    A mí me gustaría tener un padre como Playo, no todos se preguntan cómo están haciendo las cosas, y eso me parece muy bueno. Con estos relatos hasta me dan ganas de procrear, pero se me pasa rápido.

    ResponderResponder

  27. 27

    Comentario de quito un 5 Junio 2009, tipo 12:06


    fantàstico josè… no tengo pibes, pero escucho a diario a mis amigos lamentar sus ojeras y bla bla bla pero olvidar todo sòlo con un fogonaso de risita de niño, un abrazo, una palabrita a medio decir…
    asusta bastante pensar en los hijos, sobretodo cuando uno ve a los demàs y sabe que invertirìa el mismo tiempo que ellos en amarlos y acompañarlos… ja! y uno sabe que fallarà muchìsimo tmb!… pero leer este tipo de cosas, aparte de regocijar por la calidad, hacer emocionar y dan ganas, siempre, de hacer el propio aporte a la humanidad abrièndole la puertita a uno de esos seres que, coincido con los de arriba, cada vez vienen màs convencidos de que van a cambiar el mundo, empezando por cagar a patadas el nuestro…
    màgicos, los hijos deben ser màgicos…
    abrazo.

    ResponderResponder

  28. 28

    Comentario de José Playo un 5 Junio 2009, tipo 12:21


    @Gaspar: ¡Menos mal! ja. Pero estoy de acuerdo.

    @Lucas, desde la Republica: oiga, no me use de excusa para sus desenfrenos amatorios; si quiere patear descalzo, vaya estudiando las consecuencias. Abrazo grande, L. Que no es poco.

    @Neuquino: iba a decir que es discutible, pero me parece un contrasentido. Te doy la razón.

    @ge: para eso, justamente, voy publicando libros. Te agradezco el comentario, a veces el blog se bandea mucho hacia la intimidad y después, con un manotazo al volante, cae en la banquina del ficcional. Creo que habla a las claras de que soy un despelotado y que lo disfruto. Comentarios como el tuyo son muy alentadores.

    @Pau Jimenez: sí, Pau. Es increíble que nos pasemos tanto tiempo de nuestras vidas pidiéndole a los demás que nos tengan en cuenta, que nos hagan lugar para dejarnos crecer, y que cuando tenemos hijos, en el acto nos ponemos en la vereda del frente. Un detalle terrible fue entender que los chicos pueden escuchar y entender. Cómo subestimé las capacidades de Niki. Por suerte me hizo pasar un papelón delante de algunas personas y de ahí en más opté por ser más discreto, más medido. Una lección durísima que hace que te pierdas la soberbia muy hondo en el traste.

    @ociredef: no soporto a las personas que dicen que son excelentes padres. Los veo como a personajes siniestros de un libro de Stephen King, de esos qeu a puertas cerradas se convierten en monstruos. Si no me la creo es porque sé que creyéndomela, no la puedo sostener. Es largo de explicar, pero yo me entiendo, que es lo más importante, ja.
    Qué bueno que hayas agarrado a Hank. Chinasky tiene cosas hermosas. En una de las charlas con amigos que escriben un amigo habló de cuál era la magia de Bukowski, concepto qeu no se me había ocurrido y que comparto plenamente.
    Brazo, Ede.
    Osé.

    @sabalero: me juego un meñique a que en 15 años los terapeutas van a ser lo que ahora son los periodistas. Fijate qué loco, que la civilización avanza y avanza y todavía hoy estamos llenándonos la boca con palabras de Descartes. Me hizo gracia la anécdota de tu niño y la cocina. Yo me convencí de que había que tener más de uno cuando empecé a pensar en lo importante que es tenerlo a mi hermano dando vueltas en la vida (no sólo porque le puedo pedir unos mangos cuando no llegamos a fin de mes).

    @Despeinada: si ella es la que pone las cervezas, será siempre bienvenida a casa. Yo también sueño con algo así, con poder sentarme a charlar cosas, ver qué piensa, qué siente, cómo anda. Me da esperanzas saber que hay gente que lo vive así. por ahí escucho que es un error pensar en los hijos como amigos, pero todavía no sé qué pensar al respecto.

    ResponderResponder


  29. 29

    Comentario de chela un 5 Junio 2009, tipo 12:33


    José: te confieso que después de tener mi primer hijo (quien se hizo un tajo en la ceja y tiene como diez puntos desde la tierna edad de los 3 años, hace dos) me juré no tener otro, por varias razones que se haría muy largo explicar acá. Pero me están dando cada vez más ganas!! Mirá lo que lográs.
    Otra cosa: si juntara las lágrimas en frasquitos como Susanita, unos cuantos tendrían nombres de posts de acá.

    ResponderResponder

  30. 30

    Comentario de José Playo un 5 Junio 2009, tipo 12:34


    @yanina: ¡nosotros también tenemos un número de percusión y baile con Pizza conmigo! Esa canción es LA canción para los chicos. Te dejo acá un video, después de la introducción larga al pedo (un minuto cuarenta), arranca con tuti. Saludos, siempretencontré, unaveztábasentadoahí.

    @ana: gracias, ana. Te digo que acá en Córdoba me he cruzado con varias caripelas conocidas en algunas salas de espera. Suele ser perturbador, porque tanto ellos como yo estamos pensando: “qué cagado a palos que está este tipo”.

    @Calandria Osorio: eso, eso.

    @katrinaopina.blogspot.com: un par de personas con más de un hijo me dijeron que es inevitable, que siempre pasa así con el tema de fotos y videos. Igual, como consuelo, a mí no me cerraría. Me veo venir un quilombo a largo plazo.

    @Editor intrigado: jajaja.

    @Baltazar: suscribo. Todo-todo.

    @tavo: cuando lleguen a la pubertad, espero todavía tener cuero para acompañarlos en la fiesta roquera. Ojalá la salud me aguante.

    ResponderResponder


  31. 31

    Comentario de José Playo un 5 Junio 2009, tipo 12:50


    @alea: muy bueno el pasaje de tu maestra, muy lindo lo de Savater. Yo creo que es inevitable que los hijos cuestionen a los padres, me parece que así es como tiene que ser. Tratándose de personas diferentes. Imaginate cómo te pondrías vos si viene alguien a imponerte un modo de hacer las cosas. Por más que vengamos con el disco duro formateado, en algún punto la voluntad del otro tiene que joder. Soy pesimista con tendencia al optimismo medido, qué se le va a hacer.

    @Muzza: y ahora vos me hiciste sentir viejo a mí. Estos mocosos, che. ja.

    @el Rafa: ¡Alguien tenía que decirlo! Es más desafinada que la madre, pobre hija mía. Pero le pone huevos, eso es muy lindo. Mi vieja, que me tuvo que aguantar también a mí, cuando la ve a Niki siempre dice “todo en la vida se repite”. Gracias.

    @Sil: gracias y bienvenida. Esperemos que no sea la última. Abrazo.

    @júpiter: todos tenemos historias trágicas, al parecer. Ser hijo es un padecimiento. Habría que leer más a Huxley.

    @: see, me río mucho cada vez que me dice eso. Pasa que los otros días me afeité y estoy que parezco una trinchera de la segunda guerra mundial, lleno de cosas que pinchan.

    @lulilu: la última frase de tu comentario me cayó como un edificio dinamitado sobre la cabeza. Voy a tener que pensarlo un buen rato. ¿Gracias?

    @nana: me hiciste reír mucho con tu comentario, se me fue la culpa que me hizo sentir lulilu (ja).

    @quito: es algo muy extraño, el tema de los hijos. Sólo puedo compararlo con el aterrizaje de una nave espacial en el patio de tu casa. Con el tiempo te acostumbrás a verla ahí. La gente pasa y te dice “eh, qué loco, tenés una nave en el patio”, y para vos termina siendo lo más normal del mundo, cuando en realidad todo el tiempo sospechás que no lo es. Ahora, que tiene momentos alucinantes, no te lo voy a discutir. Esta es una de las respuestas más raras que he redactado en el blog, ja.

    @chela: qué lindo por partida doble lo que decís. Muchas gracias. Muchas.

    ResponderResponder


  32. 32

    Comentario de Despeinada un 5 Junio 2009, tipo 13:00


    @José Playo:

    Error no sé…creo que error es ser amigo cuando se te está formando el carácter… cuando abres las alas, si los padres te siguen diciendo lo que tienes que hacer fijo te vas lejos.
    De todas maneras no hay fórmulas… somos 4 hijos y solo yo me emborracho con mi padre…y a mi madre no le hag mucha gracia jajajajja
    Mi niño tiene 10 años y ya le dije que a sus 18 nos pegaremos tremenda borrachera XD

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  33. 33

    Comentario de La Jo un 5 Junio 2009, tipo 13:27


    Tengo dos listas: razones para no tener hijos y razones para tenerlos. La primera es interminable, en la segunda tengo sólo dos o tres, pero acabo de agregar dos mas: el hecho de que ayer un bebé dormido me agarró la mano en el colectivo (y eso para mi fué una señal) y este post tuyo José! me hace pensar…..debe estar bueno….

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  34. 34

    Comentario de Martín - Aquende Libros un 5 Junio 2009, tipo 14:18


    José, tengo mucho pero mucho sueño, porque Canela, de escasos 24 días, no duerme un corno a la noche, y vos me salís con esto. Sos muy culiau.

    ResponderResponder

  35. 35

    Comentario de ge un 5 Junio 2009, tipo 14:28


    @José Playo: “para eso, justamente, voy publicando libros”. Investigué un poco más y me encontré con José Playo en papel, gracias!

    Hoy voy a comprarte…me recomendarías alguno?.
    ahh… seguí disfrutando de tu despelote…de tu desarme. Porque la verdad es que mostras tener una mente super ordenada y algo bastante dificil de encontrar en estos tiempos.

    ResponderResponder

  36. 36

    Comentario de Pau Jimenez un 5 Junio 2009, tipo 14:36


    ¡¡A la pipeta!!!
    Cómo mobilizaron tus palabras de padre entregado y exhausto!!

    Creo que nadie te enseña de que lado de la vereda tenés que estar y cuándo es el momento de cruzarte. Yo como hija, me alegro que en este último tiempo mis viejos se cruzaron de mi lado y entendieron que yo también sabía entender, pero que este es mi momento de ser.

    Disfruto mucho de sus relatos Playo.

    PD: Estaría genial escuchar otra de tus charlas con escritores. Si si.

    Besote

    Pau

    ResponderResponder

  37. 37

    Comentario de José Playo un 5 Junio 2009, tipo 16:59


    @Despeinada: ahora que sé que a tu madre no le hace mucha gracia, la situación de emborracharte con tu viejo me cae mucho más simpática. Yo dejé de tomar alcohol hace ya dos meses. Creo que aguantar hasta que Niki tenga edad de comprar una botella sola es extremo, ja. Gracias por los comentarios.

    @La Jo: qué gusto verte de nuevo por acá. Y hablando de las listas, te digo que yo también tenía dos, una decía “hijos NO”, la otra “hijos JAMÁS”. Y acá me ves. Me siento un político moderno, de esos que se dan vuelta como una media antes de las elecciones. Muy linda la anécdota del colectivo. Por lo demás, muchísimas gracias. Beso.

    @Martín – Aquende Libros: en palabras del nunca bien ponderado filósofo oriental, “jodete”. Así me dice mi hermano cuando ando pateándome las bolsas de los ojos. El tono que usa es cariñoso, espero que leas el mío de igual manera. Beso a Canela. Qué rico olor tienen los bebés.

    @ge: te diría que La belleza del escándalo. Es sólo de relatos. Peinate que viene gente es más variopinto, con muchas cosas de distintos tonos. Peguelé no se consigue más, creo. Los otros dos son coediciones, como solista sólo llevo tres. Gracias por el voto de confianza, espero que te hagan pasar un rato entretenido. Me dejaste boquiabierto con lo de la mente ordenada. Juro que es la primera vez que me lo dicen. Gracias.

    @Pau Jimenez: totalmente de acuerdo con la falta de datos para saber lo de las veredas. Al final todo se resume a tratar de entender. Gracias por el piropo. Y creo que la próxima charla llega esta noche. Mañana, a más tardar, esta semana estuvo muy heavy metal. Se agradece el interés.

    ResponderResponder


  38. 38

    Comentario de nucklon un 5 Junio 2009, tipo 17:00


    la verdad hermoso lo que te pasa no se si compadecerte o desearte que sigas disfrutando asi, con errores y aciertos tu muy bien ganada paternidad….de todos modos es bello saber que nuestros hijos creceran tratando de corregir aquellas cosas que a osotros nos afectaron de jovenes, o sea esquivan el bulto de los errores que le dejamos en el camino.-

    ResponderResponder

  39. 39

    Comentario de nucklon un 5 Junio 2009, tipo 17:01


    me explico bien no???? porque yo no entendi

    ResponderResponder

  40. 40

    Comentario de nucklon un 5 Junio 2009, tipo 17:04


    recien me doy cuenta que abajo del toma para subir los comentarios dice: “los comentarios ofensivos al pedo serán eliminados”….. o sea ya no se puede putear??? decir culo, teta, chota, podonga???? , pucha che me sacaron las ganas de escribir….sniff!!!!

    ResponderResponder

  41. 41

    Comentario de Calandria Osorio un 5 Junio 2009, tipo 21:37


    @Editor intrigado: si, me escape de un libro.saludos.

    ResponderResponder

  42. 42

    Comentario de El_Agustín un 6 Junio 2009, tipo 11:51


    ¡¡Muy bueno!! Me hiciste emocionar (sólo un poco… no te agrandes).

    Creo que con eso que escribís estás dándole un poco de Crédito al P.P., aunque lo hagas en forma indirecta y entendiéndolo a “contrario sensu”. Creo que deberías decírselo en forma directa también…

    Me mató la canción de la “Shiva” ¡¡Me mató!

    ResponderResponder

  43. 43

    Comentario de sandorman un 6 Junio 2009, tipo 21:21


    Los termometros de mercurio creo que están prohibidos hace unos años por lo mismo que le pasó a tu hija.
    Me parece extraño que expongas vivencias tan íntimas en internet, ni bueno ni malo, extraño, mi paranoia me impediria publicar cosas de mis hijos.
    Salvo que sea todo mentira y quieras pesquizar las reacciones de tus lectores, aunque no lo parece.
    Te expones a esto, a que alguien que no conocés te diga cosas sobre temas que no le incumben, como tu relación con tus hijas.
    Internet es algo raro. Algo que me hace sospechar y paranoiquearme constantemente y a la vez me fascina.
    Debo decir que sos valiente, narcisista o exibicionista?
    Lo que escribís es buenísimo, solo me desconcierta la exposición de lo íntimo,
    estaré siendo buen padre? Ahora el que pregunta soy yo.

    ResponderResponder

  44. 44

    Comentario de sandorman un 6 Junio 2009, tipo 21:50


    te lo pregunta un anónimo?
    o ya me conocés.

    ResponderResponder

  45. 45

    Comentario de vagina way un 8 Junio 2009, tipo 10:59


    Esa mini-cantante… qué hermosa, Nikita! ja ja! de dónde sacan esas canciones? del año del toor! jajjaj
    Pobres padres, pobres hijos… lo único que los redime es el amor que los une.

    ResponderResponder

  46. 46

    Comentario de gusa un 8 Junio 2009, tipo 20:39


    Te leo seguido, pero no escribo,
    Me emocinaste, será que hoy estoy sensible…..
    Gusa

    ResponderResponder

  47. 47

    Comentario de gusa un 8 Junio 2009, tipo 20:41


    Sorry, me emocionaste….( error de tipeo)
    Espero verte pronto y escupir la vereda mientras charlo contigo.
    Gusa

    ResponderResponder

  48. 48

    Comentario de Mara un 10 Junio 2009, tipo 22:49


    Hola José, me encanta como escribís, y a cada tanto te leo. Tengo 2 hijos, varón de 5, que es todo un señorito, de lo más prudente, y respetuoso, y una niña de 2 años, que se parece a Tazz, o a Campanita, y que es un verdadero pato criollo.
    Lo seguro es que algo estamos haciendo mal, de eso no tengo dudas, pero hacemos lo mejor que podemos con lo que tenemos.
    Un gusto

    ResponderResponder

  49. 49

    Comentario de fede un 10 Junio 2009, tipo 23:40


    Estimado compañero de esta dura tarea de ser padre… leyendo tus líneas veo reflejada en parte mi vida…
    Tengo la suerte de tener una niña tranquila, parecida a lulu en sus comienzos pero, que las apariencias no te engañen, son las peores. La mía tiene ahora cuatro y aunque es una seda es terriblemente inteligente y tiene todas las armas muy bien afiladas… te voy a citar una pequeña charla que tuvimos cuando ella solo tenía tres:
    -papá
    -que mi amor… (Yo volvía del balcón de terminar mi pucho de las noches)
    - ese olor no me gusta
    - en un ratito se me va…
    - por que te vas afuera a tirar humito?
    - porque ese humito te hace mal…
    - por que?
    - porque…
    - a vos también te hace mal?
    - este….
    - mejor no vayas mas afuera a tirar humito si hace mal… yo no quiero que te mueras…

    En fin, deje de fumar esa misma noche…
    Tal vez a vos te peguen en tus partes blandas, pero espera que apunten a tus martes mas blandas…
    Un abrazo y seguí disfrutando, como yo, ahora que son chicas algún día les coincidirán los periodos a las tres y dios te salve!!!!

    ResponderResponder

  50. 50

    Comentario de el ojo con dientes un 11 Junio 2009, tipo 9:24


    Excelente, excelente. Una genial descripción de los hijos. Y excelentes las predicciones que hacés: así va a ser seguramente, con el condimento en tu caso de los noviecitos que vas a tener que aguantar.

    ResponderResponder

  51. 51

    Comentario de Rox un 15 Junio 2009, tipo 14:03


    Me mató Niki cantando.. imposible no tentarse de la risa.

    Me encantan tus relatos de padre y me emocionan mucho. Termino siempre riendome con los ojos llenos de lagrimas…

    En estos momentos estoy laburando en las oficinas de American Airline en Texas, rodeada de yanquies e indues a los que les entiendo medio así nomas, y leyendote y escuchando a tu hija me siento mas cerca de Cordoba y de los afectos que nunca. Les enseñas las misma canciones que mi vieja nos cantaba a mi y a mis hermanos cuando eramos chicos, hace como 30 años, lastima que en esa epoca no existiera nada para grabar a los chicos como ahora, creo que si uno viera como era uno a travez de algo mas objetivo como una imagen, un video, mp3.. entiendería mejor a los padres y no los cuparía tanto..

    Creo que tus relatos de padre sirven no solo para que los padres se sientan identificados, sino tambien para comprender mejor a nuestros padres (quienes aun no tenemos hijos)..

    GRACIAS José.
    Creo que tenes que hacer un libro con todo esto de la paternidad.. un libro con CD (con todos los mp3), sería mejor que cualquier libro del mercado para prepararse para la paternidad.

    ResponderResponder

  52. 52

    Comentario de Luchino un 15 Junio 2009, tipo 15:22


    @Rox: Totalmente de acuerdo…

    ResponderResponder

  53. 53

    Comentario de Rob un 15 Junio 2009, tipo 16:43


    Mi Pekito, mi bebecito de ahora recien cumplidos 8 añitos es el niño perfecto… alegre pero moderado, tranquilo, intuitivo, cariñoso, inteligente, serio, responsable… jamas se llevó a la boca algo que no fuera comestible, nunca nos dió un mayor susto que alguna enfermedad o alguna torcedura, jamás salió de su boquita alguna palabra altisonante o de mal gusto… siempre feliz de ver la tv o sus peliculas favoritas de pixar, o de jugar al fut con su “paye”, osea yo jeje. En cambio mi Pekita es todo lo contrario… es un torbellino de casi 4 años… grosera, mal hablada… tiene las paredes de casa todas peladas de tantos golpes que se ha dado. Se cayó desde el vacío de la escalera apenas hace unos meses… ademas es manipuladora y tiene muchisimo de histerica (pobre del novio, me digo yo!). Todavía no sabe escribir, pero apenas ayer me “escribió” una cartita y como no puede “leerla” me la quitó de las manos y me dijo: “deja te leo lo que dice: querido papá… si tu quieres, te puedo dar un besito…!” Y la amo. Yo tampoco sé como son estas cosas con los hijos, y cuando veo el trato de mis amigos con los suyos me noto totalmente diferente… hasta que te leo, Pepe… y me doy cuenta que no estamos muy lejos del camino y que el amor a nuestros niños es de lo mejor que puede tener la vida, casi cumplo ya 34 y me asaltan las mismas dudas… ya veremos que sucede despues…

    ResponderResponder

  54. 54

    Comentario de Federico Gauffin un 15 Junio 2009, tipo 23:13


    Niki podría ser payadora: es una excelente improvisadora!!

    ResponderResponder

  55. 55

    Comentario de Dorotea un 17 Junio 2009, tipo 14:15


    Muda
    con llanto abollado
    removiendo tierra tibia.

    Gracias por compartir esta experiencia. Me gusta cómo lo escribiste. Felicitaciones!

    ResponderResponder

  56. 56

    Comentario de Dorotea un 17 Junio 2009, tipo 21:54


    ¡oh! golpe bajo, sencillo y conmovedor.

    Muda
    con llanto abollado
    removiste tierra tibia.

    ResponderResponder

  57. 57

    Comentario de José Playo un 29 Junio 2009, tipo 18:15


    Ayer tuvimos que llevar a mi primogéntia a que le dieran tres puntos de sutura en la boca. Hemos empezado la semana con violenta sensibilidad.

    ResponderResponder


  58. 58

    Comentario de vagina way un 1 Julio 2009, tipo 9:46


    Qué estrés! Que se mejore pronto y no le queden cicatrices. Yo tengo un par que me acompañan desde la infancia y por ahí me remontan mágicamente a esa época. Tienen lo suyo… igual que los tatuajes.

    ResponderResponder

  59. 59

    Comentario de Julián un 15 Julio 2009, tipo 12:14


    José querido, no sabés cuánto te entiendo… Guille de 2 y 1/2 hace exactamente lo mismo, vive poniéndose en peligro, rompiendo todo, fastidiando, golpeándonos, haciendo berrinches y etc.
    Y lo amo con locura cuando viene y me encaja un beso con la trompa llena de dulce, chocolate o mocos y me dice “te quiero mucho pá”…

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  60. 60

    Comentario de daniela un 15 Julio 2009, tipo 13:30


    @José Playo:
    Como verás estoy en casa al divino botón (cosa excepcional) y me quiero poner al día con Peinate. Mi hija de 22 años se accidentó en el mes de febrero y te aseguro que un llamado del Hospital a las dos de la mañana te detiene el corazón hasta que la ves … y después la querés golpear hasta dejarla morada por lo pelotuda que es y te asusta….. y volvés a querer cuidarla como a un bebé.. es así José y amigos de Peinate………. cdo tenés hijos no sos dueño de nada más ellos te dan la vida, la alegria y en ocasiones tb la muerte………y por eso te resultan maravillosos…. glup!!!!!!! que poeta estoy!!!!!!!!!!

    ResponderResponder

  61. 61

    Comentario de daniela un 15 Julio 2009, tipo 14:10


    @vagina way: es curioso lo que decís nunca lo había pensado……….. mis cicatrices de infancia están relacionanadas a mordidas de animales, caídas de árboles, dedos apretados con puertas de autos …. todo me lleva a la felicidad de la travesura nunca al dolor del momento ………gracias me alegraste un día un poco solitario y gris

    ResponderResponder

  62. 62

    Comentario de daniela un 16 Julio 2009, tipo 13:26


    Jose querido me podés decir cómo coño subo al post de BB o tendrá que ser al facebook de peinate? una foto maravillosa que me han regalado de hace …. no se…50 años del monumento de Miriam … soy bastante limitada en tareas informáticas como te darás cuenta gracias!!!!!!!!!

    ResponderResponder

  63. 63

    Comentario de José Playo un 17 Julio 2009, tipo 11:38


    @daniela: mandámela por mail y yo la subo: joseplayo arroba gmail punto com

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  64. 64

    Pingback de Peinate que viene gente » Blog Archive » Resumen para los amigos que están lejos un 21 Diciembre 2009, tipo 1:57


    [...] de gente hecha mierda y con la mirada ahogada en ojeras de felicidad. Diciembre y los balances, los momentos chotos que hay que olvidar. Le digo a mi mujer: —Más vale que estas chiquitas el día de mañana [...]


  65. 65

    Comentario de Lu un 21 Diciembre 2009, tipo 3:35


    Lo más grosso es el megamix que Nikki se avienta. Incluye los éxitos “La brujita tapita”; “Manuelita”; un papel, un lobo, un palo, una vaca que toma, una chivita… Es como esos enganchados de cuarteto “40 canciones de La Barra” Lo más divertido son las risotadas que explotan de vez en cuando en segundo plano y la senasción de que podría durar para siempre.
    Va a durar para siempre José. Preguntale a tus propios viejos. Y de todas formas de vez en cuando nos pegan un besazo en la frente y un te quiero hijo…
    Feliz fin de año señor.

    Muchos cariños a usted.

    Atte: Lucía Malvido

    ResponderResponder

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