La ficción es algo tan disfrutable como un masaje en los pies. Esta premisa permite que funcionen las novelas de la tarde, los bingos y las campañas electorales, materias todas que se valen de nuestra apuesta por el tal vez.
A los seres humanos nos seduce la remota posibilidad de que algo suceda: que un puñado de números que elegimos coincidan con los que escupe un bolillero, que el intendente que votamos recuerde bajar el cospel, que nos entreguen un auto a la cuota número tres. Las relaciones amorosas, claro, no son la excepción. Pensemos en el adolescente enmascarado de acné que duerme sueños agitados apostando a la secreta esperanza de que la compañerita más linda del colegio lo elija como pareja, o en la muchacha desgarbada que fantasea con el chico rebelde confesándole una pasión secreta.
Internet -esa cosa con más propiedades que el aloe vera- funciona para muchos también como una quimera. Preguntémonos, sino, qué le hace creer a un oficinista sepultado bajo toneladas de carpetas que la muchacha con la que chatea es realmente una diosa escandinava de conductas sexuales libertinas, dispuesta a recibirlo con los brazos abiertos en un aeropuerto internacional, a cambio de que le cocine un Vitel Toné.
Es la chance de que, por una vez en la vida, la suerte se fije en nosotros.
Conozco muchos casos de parejas que se formaron vía web, pero a ese número lo dobla y lo triplica una nómina pavorosa de corazones rotos digitalmente.
En los comienzos de la Red, unos amigos se dedicaban en sus momentos de ocio a seducir veteranos calientes por chat. Se creaban un perfil virtual de femme fatal y atacaban esos corazones desesperados, haciéndose pasar por diosa_terrible_cba. Muchos cayeron en la trampa, pero hubo un caso, el de Fressi (cuya foto de perfil era la imagen del DNI con media huella digital sobre la barbilla), en que la broma llegó demasiado lejos. Citaron al donjuán en un edificio, cuya entrada se veía desde el primer piso donde ellos vivían, y le pidieron que trajera botellas de cerveza. Hacía mucho calor. “Traéte también unos maníses, Fressi” le encomendaron. Y para sorpresa de todos, el galán finalmente se apersonó.
¿Qué motivó a ese señor a dejar la humildad de su recinto de trabajo, pasar por el súper, comprar los “maníses” y las cervezas, y caer en la trampa? Los gritos de mis amigos asomados por la ventana haciéndole saber que la vergüenza también tiene sede en Internet todavía me duelen.
Llevaré de por vida grabada en la memoria la impotencia de un Fressi desangelado, sosteniendo bolsas de supermercado bajo la ventana de tres adolescentes eufóricos que lo engatusaron con su propia pasión.
Cuando me hablan de conocer a la pareja de tus sueños por Internet recuerdo el semblante de Fressi. Lo veo una y otra vez caminando solitario, muerto de vergüenza, abriéndose camino de regreso a su rutina por una ciudad de calles ficcionales, sorteando las esquinas de lo imposible, masticando con rabia los maníses de la desilusión.
Publicado el 21 de noviembre
en el suplemento Amores Nuestros
(capítulo 8, sobre “Amores Web”).
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Comentario de Despeinada — un 21 Noviembre 2009, tipo 16:50
Ya lo recalcaba Mr King en Rita Hayworth y la redención de Shawshank: La esperanza es cosa buena.. XD
Genial el depresivo relato XD Casi me da verg[uenza de ser esperanzada
Comentario de Neuquino — un 21 Noviembre 2009, tipo 17:01
jua la verdad creer o reventar!!!!
bueno la verdad que estas cosas deben de pasar a diario, pero mira, para ser sincero, aguante los modos tradicionales de conocer gente, en mi opinion mmm no avalo mucho la idea de la internet/amordemivida/relacion
saludos y me gusto
Comentario de Natushka — un 21 Noviembre 2009, tipo 20:00
“masticando con rabia los maníses de la desilusión” es épico.
Yo conocí a mi novio por internet
hace ya 5 años y medio que nos aguantamos
Excelente escrito, José. Si habrá gente cruel y al pedo en este mundo…
Comentario de javier — un 21 Noviembre 2009, tipo 20:48
Ni hablar de intentar mantener una relación con alguien a 12.000 kilómetros de distancia! no da para ello internet!
Para una relación así es preferible volver a una carta mensual jaja
De todas formas internet sirve para ligar, me consta!
mas o menos como que… las ultimas 4!
pero si, nos encontramos luego cara a cara con algo diferente (mucho menos) de lo que esperamos…
a conformarse!
Comentario de javier — un 21 Noviembre 2009, tipo 20:50
bue… nada… me llegó el relato jaja
esta estupendo! pobre loco!
Comentario de El_Agustín — un 21 Noviembre 2009, tipo 22:03
Jajaja ¡Genial!
Y hoy también lo leyó Rebeca por la radio…
Comentario de José Playo — un 22 Noviembre 2009, tipo 2:19
@Despeinada: ¡Qué buena peli! Una de mis favoritas.
@Neuquino: como en muchas cosas, creo, hay formas de verlo. No me llevo bien con las cosas demasiado categóricas: que sea sí o sí un lugar para conocer al amor, me parece demasiado.
@Natushka: un ejemplo de que sí, pasan cosas lindas. Y gracias.
Comentario de José Playo — un 22 Noviembre 2009, tipo 2:24
@javier: en Internet hay de todo. Igual que del otro lado de la puerta. Como le decía a Neuquino más arriba, no me copa mucho generalizar ni para un lado ni para el otro. Este texto en realidad quiso ser cínico, no sé si habrá cumplido la función. Y está basado en un hecho real. Abrazo.
@El_Agustín: lo escuché. Fue muy raro inflar globos para el cumple de mi niña mientras Rebeca hablaba del texto.
Comentario de Matías — un 22 Noviembre 2009, tipo 4:02
¡Excelente como siempre!
Ese tipo de bromas son muy populares…
Comentario de Gonz@lo — un 22 Noviembre 2009, tipo 8:01
Siempre es más posible el fracaso que el éxito. Internet sólo aumenta la cantidad de eventos que pueden suceder, pero la estadística se mantiene imperturbable, matando de a tres, y haciendo vivir de a uno.
Por otro lado, defiendo a Fressi. Ojalá se haya animado a seguir creyendo en cosas imposibles. Ay de tus amigos si asesinaron a un soñador.
Comentario de madre — un 22 Noviembre 2009, tipo 14:04
Rebeca Bortoletto lo leyó ayer, íntegramente, por radio Mitre, demostrando que no todos los amores por web tienen un final feliz.
Fressi me inspiró tanta compasión … imagino cuánto lloró de impotencia al regresar a su casa.
Comentario de Céu de Buarque — un 22 Noviembre 2009, tipo 15:20
Ya ves, este medio da para todo. Es peligroso como encontrarse a alguien y estar desesperado por saltar todos los pasos.
Es la etapa de conquista y coqueteo,
el cara a cara,
la charla de café analizando los gestos de entusiasmo o aburrimiento,
ese tiempo que se privan para conocerse…
ahí está el engaño y el auto-engaño.
Pobre Fressi!
Pobres todos y todas que piensan que todo aquello escrito o dicho es real sin antes tener el beneficio de la duda.
Es tan fácil crear un personaje y luego hacerlo desaparecer, junto a todo. Creo que es bueno que lean tu artículo las adolescentes que ponen en riesgo sus vidas citándose con hombres que nunca vieron y tan sólo chatearon, y también para los adultos responsables de sus hijas e hijos.
Lamento la seriedad del comentario, pero siento que el relato lo pide.
Saludos, muy bueno tu escrito.
C.
Comentario de costasimarmar — un 23 Noviembre 2009, tipo 12:20
qué triste!!
y con lo triste que ando
bueno ni modo
esto pasa
igual que le debió pasar la tristeza a ese vato
Comentario de elrober — un 23 Noviembre 2009, tipo 12:52
lo pensé cuanlo lo leí en el suple (que colecciono) y te lo digo ahora, me encanta que de vez en cuando hagas comentarios ácidos acerca de los políticos, es un perfil que deberías explotar más seguido ya que te sienta literariamente prometedor, abrazo
Comentario de elrober — un 23 Noviembre 2009, tipo 12:55
P.D. : increíblemente, estaba comiendo mani pelado (cosa que jamás hago a la mañana) cuando abrí internet, cosa de locos
Comentario de Federico Gauffin — un 24 Noviembre 2009, tipo 9:37
¡¡Pobre Fressi!!
Comentario de coyote — un 27 Noviembre 2009, tipo 1:19
que diferencia hay entre Fressi y los millones que creen que en internet tienen “amigos”, se “comunican”, tienen “sexo”, o estan con “acompañados”, y como ustedes no existen, me encuentro solo, escribiendo para mi, para ensayar esa tonta ilusión de que “en tu casa sos capaz de todo”,
les “comunico” que estàn SOLOS, y que eso que tienen delante es un monitor,
y que esa compañia virtual es el placebo que les da el sistema para que sigan tirando del carro.
como decía alguien, hoy el arte decora nuestras celdas, y si se corta la electricidad todos se quedan solos.
menos el que vende velas.
Comentario de Julián — un 29 Noviembre 2009, tipo 6:29
La historia mas triste que leí tuya José, se me llenaron los ojos de lágrimas, no puedo evitar imaginarme la impotencia de Fressi.
Algunas te alaban (justamente) muchas historias tuyas. Esta me caló ondo, creo que es un lindo alago también.
Comentario de Natushka — un 29 Noviembre 2009, tipo 12:08
Pero qué mala onda, coyote! xD
Comentario de ella — un 29 Noviembre 2009, tipo 21:03
no se que es peor, creer y apostar, eligiendo pensar que los suenos se pueden tocar, que descreer de todo,apostando al no,seguro el pobre Fressi se sintio un tarado,pero quizas algunas veces regreso con alguna victoria en su haber, si al final, quizas en una de esas un dia si le salio bien caer en la tentacion y elegir creer
quisiera saber si los amigos que reian desde la ventana se lanzaron desde ese primer piso a creer alguna vez,
muy bueno todo lo qu escribis Jose!
Comentario de Fressi — un 30 Noviembre 2009, tipo 1:44
ah, eran ustedes,
bueno, luego de los hechos antes narrados caí en una profunda depresión, que me llevó a replantearme muchos aspectos de mi vida,
con mucho esfuerzo pude salir y fundar una empresa proveedora de acceso a banda ancha que hoy lidera el mercado indonesio, ruso y birmano, conocí a Estela mi actual mujer con quien estamos construyendo nuestro hogar antinuclear en los alpes suizos desde donde podremos ver comodamente con nuestros hijos el fin del mundo en el 2012,
atte, Fressi.
Comentario de juan — un 1 Diciembre 2009, tipo 17:55
esa foto quedará grabada en mi retina por siempre
Comentario de juan — un 1 Diciembre 2009, tipo 17:56
obvio que fotobelgica conserva el primer lugar, imbatible
Comentario de coyotes — un 12 Diciembre 2009, tipo 4:56
@Natushka: acaso no os dais cuenta que estoy aquí para salvaros de las garras luciferinas de la internet?, marranos, acaso no creeis en mis palabras?, no hagais caso de mis diatrivas, seguid por esa senda maliciosa y os espera el oscuro.
(todo medio y, o, u, ente necesita oposición para seguir existiendo, como el comunismo necesitó del capitalismo y viceversa, dios del diablo y viceversa, EEUU de Bin Laden, eros de tanathos, yin de yan, e internet de mi)
desde nuestra infecta, anónima y miserable caverna os mandamos nuestros mas profundos deseos de muerte, odio y sufrimientos, os odiamos, infieles, odiamos vuestras histórias, vuestras opiniones y vuestros devaneos displicentes, raid, raid, raid les echo raid insectos vanidosos, os imagino en ese gruñido orgasmal, revueltos todos en orgias anales pletóricas de fluidos, sangre y excrementos verdosos, todos enchastrados, lúbricos cuerpos enredados enjendrando la ponzoña de este mundo entre gemidos guturales y olores rancios,
caóticas pestilencias para todos.
os odiamos aun mas que a los actores de las publicidades de Quilmes, esa pseudo bebida alcoholica purulenta, que parece meo de monja abstemia de tan poco alcohol que tiene.
Comentario de pablo — un 16 Diciembre 2009, tipo 13:23
Coyote, tenes blog o un libro? Por favor si no tenes escribi uno… POR FAVOOOOR!!!!!!!!!
Comentario de Ines — un 27 Enero 2010, tipo 13:34
genial…
Pingback de No estamos solos, estamos conectados. — un 7 Junio 2010, tipo 16:22
[...] en el ciberespacio, uniendo puntos, difuminando distancias, restando soledad“. Lee “Los manises” de José Playo 6 Comments Write a comment Did you enjoy this article? Share it or give [...]