Siempre he tenido una relación medio chota con las realizaciones audiovisuales vernáculas. Cuando se produce —cualquier cosa— en Córdoba parece que la premisa es no hacernos cargo de que somos, en gran medida, lo que nos devuelve el espejo.
Escuché varias veces que las empresas de Buenos Aires testean productos acá porque el público es lapidario; si no anda, te dicen:
—Es malísimo el jugo éste, che culiado.
Público jodido, el cordobés. Tierno y a veces careta. Por dentro parece que no nos bancamos nuestra idiosincrasia, el reflejo en el cristal, y por fuera vamos al hueso. Festejamos el localismo y a la vez los escritores, los músicos, los actores y los locutores hacen esfuerzos hercúleos para que no se les note la tonada. Existe una sospecha instalada (al pedo, pero está) de que todo lo que venga de afuera siempre será mejor.
En cierta forma, la comparto.
Abundan los ejemplos de películas, libros, obras de teatro y recitales en los que las pilas están puestas en copiar una fórmula. Si un extranjero la pegó con un libro que habla del Santo Grial, disfrazamos a nuestros primos de curas y los filmamos. Si un porteño vende muchos libros hablando de sexo, acá ponemos la foto de una mina en bolas en una tapa.
Pero los cordobeses sufrimos porque no podemos ponernos de acuerdo con nosotros mismos. Ni siquiera sobre cómo escribir el adjetivo que nos identifica a nivel nacional (debería escribirse “culeado”, pero me suena como el orto, así que elijo ponerle la “i” donde, por sonoridad, tiene estar clavada y al palo: “culiado”).
Siempre he tenido también una relación medio chota con los que se quejan porque “la fórmula” no da réditos en la tierra del fernet (no se venden libros, no se compran entradas para el cine). Me revienta escuchar que se culpe al público, como si se tratara de una masa boluda que se niega a reconocer la maestría que hay en un poemario pedorro, o el virtuosismo que destilan dos flacos disfrazados de roqueros, lacios del pedo, dando gritos sobre un escenario.
—Es malísimo el juego ése, che culiado.
Por suerte, hay gente que entiende que ser cordobés no es buscar el resquicio para fracturar a los artistas y moldearlos a imagen y semejanza de lo que vende afuera. Por suerte, hay tipos que apuestan por un modelo de producción basado en la premisa más antigua y más simple para conectar con un público: vamos a hacer algo que a mí, si estuviera del otro lado, me gustaría recomendar.
Simple. Claro. Sin tanta vuelta ideológica, sin tanto mensaje oculto y difícil de decodificar.
Ayer, con mucho entusiasmo, fuimos con unos amigos a la Ciudad de las artes a ver De caravana, la película cordobesa que se recomienda mucho de boca a oreja.

Ese mecanismo difusor —genuino, desinteresado, cristalino y de buena leche— es el que históricamente le ha roto el culo a las gacetillas de prensa en los diarios y a las notas largas y mal iluminadas en la televisión. Dos tipos se cruzan en la calle y, antes de despedirse, uno le dice al otro:
—Noo, culiado, si no viste De caravana en el cine, sos un muerto.
Ya está. Qué tanto análisis lleno de sustantivos raros, qué tanta vuelta con perorata académica que no se entiende un carajo. A mí nunca me han dado ganas de ir al cine porque una película esté “bien lograda”, ni me he comprado un libro porque “el autor deja entrever un mensaje que dialoga con no sé qué tradición”.
—¿Está buena?
—Más buena que cagar con la puerta abierta.

Andá al cine, che culiado
Si es cordobés, tiene que hacer reír. Otro lugar común. De caravana hace reír sin proponérselo. Funciona porque está bien hecha. Punto. La narración no te empalaga con mensajes ocultos y sin embargo te deja pensando un montón de cosas. ¿El secreto? Es una buena historia filmada como dios manda.
Lo primero que impacta cuando se bajan las luces es el laburo de los actores. Me causó una emoción muy intensa ver cómo todos y cada uno asumían la cordobesidad auténtica, la que va todos los días en el colectivo, la que rebota sobre las mesas de los bares, porque la película así lo pedía, sin careta.
De caravana funciona porque tiene algo que contar. Mirá qué simple. Palo y a la bolsa.
Hay un marco familiar que ayuda, claro (las calles, el baile de La Mona, la tonada, los espacios reconocibles) y hay gente que se mueve como nos movemos todos por esos espacios, pero todo parece casual y ahí está el mérito. No hay un regodeo con los íconos emblemáticos (el fernet, Carlos Jiménez Rufino, el caretaje, la negrada).
No hay ganas de cagar más alto de lo que da el culo.

Como espectador me comí un viaje intenso, el tipo de viaje que te pegás con las buenas anécdotas en las que el acento está puesto en hacer cada pasaje creíble.
Una vez escuché a una guionista decir que lo importante es la verosimilitud; esto es que lo que veamos no nos haga ruido, que lo que están viviendo los personajes sea factible. Todas las situaciones en De caravana parecen planteadas con esa premisa. Y, además, hay un esfuerzo de la concha de la lora para lograr que cada pedacito del guión respete eso: la radio del taxi, el jadeo de los canas, la cara de dormido del protagonista cuando se despierta (¡primera vez que un actor tiene cara de dormido en serio cuando se despierta!).

También un escritor que admiro dice que el secreto de las buenas historias es que el destino de los personajes nos importe. Han pasado varias horas desde que la vi, pero sigo contaminado, como en los buenos libros, con los nombres y los giros de la trama, y esa contaminación tiene más intensidad que la cara del flaco que va con auriculares en el asiento del lado en el trole.
Anoche me enamoré de Sara, lo compadecí al Laucha, sufrí con Juan Cruz, quise comer choripán con Penélope y aprender a bailar con Maxtor. Anoche aluciné con un paseo en sulky, me colgué fantaseando con un polvo frente a 9/90.
Durante una hora y media, De caravana fue un espejo difuso donde nos miramos, nos creímos y entendimos que ya estuvo bueno con esto de renegar de lo que somos.
Si no tenemos identidad, ¿adónde mierda vamos a apoyarnos para empezar a contar? ¿Con qué voz, si nos empeñamos en hablar como la Coca Sarli cuando se sobaba las tetas en el agua?
No me cabe ninguna duda: De caravana ya es un mojón en el mar de confusión en el que naufragamos como público.
Cuánto me gustaría que se convierta, con el cariño con el que se acuñan los hitos alucinantes, en el peldaño que las nuevas camadas de cineastas quieran superar. Como espectador, carajo, cómo me gustaría que pase algo tan simple como eso.

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Trackback de Bitacoras.com — un 11 mayo 2011, tipo 11:58
Información Bitacoras.com…
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Comentario de Leandro — un 11 mayo 2011, tipo 12:08
Muy buen agite para darle manija a esto que parece estar tremendo. Sabés si la siguen pasando en el cine? Ayer escuché que se cortaba en estos días, no sé, y todavía no pude ir a verla.
Abrazo!
Comentario de José Playo — un 11 mayo 2011, tipo 12:10
Ayer el director dijo que les extendieron el permiso para salas comerciales por una semana más. Estará también hoy en Ciudad de las artes (ocho mangos la entrada, un chiche), pero para los fanáticos del sonido surróun, en las salas grandes todavía la pasan. Aprovechála en pantalla grande.
Abrazo, cabeza.
Comentario de Un Poco Rara — un 11 mayo 2011, tipo 12:24
Buen post, pero hay algo en lo que no coincido. Me parece que el cine y la tele locales son de mirarse demasiado el pupo, y por eso no crecen. En el teatro no se ve eso. Ahí se habla de historias universales. Y, por suerte porque para mí no queda bien, no abundan los actores exageradamente acordobesados, sin que se vea un esfuerzo por evitarlo.
Pero parece que las pelis y los programas sí o sí tienen que hablar de la Mona, de las sierras o del cuarteto, y entonces el límite está ahí nomás.
Hablaba un poco de eso en el blog hace unos días, de la pobreza de ideas y de talento.
Pero de esta peli escuché buenas críticas por todos lados, además de que me gustó el trailer, así que voy a ir a verla. espero no terminar decepcionada, como cuando vi El invierno de los raros. Y espero, como decís, que se convierta en un peldaño a superar y no en el techo de las futuras producciones vernáculas.
Un abrazo.
Comentario de José Playo — un 11 mayo 2011, tipo 12:34
Gracias por el comentario. Es cierto que no tengo conocimiento para hablar de teatro, lo puse como una categoría más dentro de las expresiones, pero tengo que reconocer que es el semillero de los actores (el Laucha, por ejemplo, habla de eso en una entrevista acá, y el director aporta otros datos acá) por excelencia en nuestra ciudad. Vale muchísimo para mí tu aclaración.
Ojalá te guste, me parece que se entiende que De caravana no es Avatar (lo digo para los distraídos), y que lo que más destaco es que se consiga contar algo bueno con mucho esfuerzo y resultados dignos. Esperaba encontrar los eternos problemas de sonido que hay en las realizaciones de acá, o los patinazos de los actores dirigidos con desgano, o las historias llenas de pozos. Escribí esto muy contento, porque la peli superó lo que esperaba, lejos.
Abrazo.
Comentario de Gonza — un 11 mayo 2011, tipo 12:55
También la fui a ver y me emocione mucho con lo buenasa que esta la peli. Las actuaciones son geniales, pero lo del “Laucha” (me acuerdo de su “tatuason” y todavía me rio), “Maxtor” y “la Penélope” es impresionante.
El cine cordobé’ va con todo en este 2011. Junto con “De Caravana”, los chicos de “Hipolito”, “El invierno de los raros” y el joven director Ipiña (el de “Revolución”) le han dado una tonada y un esfuerzo terrible al cine. Ese cine que por lo menos a mi me encanta.
Recuerdo cuando el negro Fontanarrosa contaba que se daba por muy bien pagado cuando alguien le decía: “Me cagué de risa con tu libro”. Bueno en Córdoba ese tipo de mimo en el cine seria eso que decís: “Noo, culiado, si no viste De caravana en el cine, sos un muerto”. Esas frases que son tan geniales y cordobesas como “Peinate que viene gente”
Gracias por el post José!
Abrazo
Comentario de José Playo — un 11 mayo 2011, tipo 12:58
Tengo que ver las otras producciones cordobesas, gracias por recordármelo, Gonza. Y gracias por el comentario (yo también me sigo riendo con “también con el tatuajón que te mandaste”).
¡Abrazo!
Comentario de Leandro — un 11 mayo 2011, tipo 14:32
gracias por la info, viejo! A verla nomás.
Comentario de Julieta — un 11 mayo 2011, tipo 15:41
Sí, por más salas para DeCaravana. Es excelente. El dato: quedó en el octavo lugar entre las más vistas del fin de semana y se da SOLO en tres salas. Es un excelente promedio considerando que el resto de las pelis se exhiben en siete salas aprox.
Comentario de José Playo — un 11 mayo 2011, tipo 15:45
Muy buen dato, Julieta. Me encantan esas estadísticas.
Saludos.
Comentario de Julieta — un 11 mayo 2011, tipo 15:49
Yulai para vos, Playo. Un beso!
Comentario de José Playo — un 11 mayo 2011, tipo 15:54
¡Yulai! ¡No te había visto el correo!
Comentario de Julieta — un 11 mayo 2011, tipo 16:01
¡Tanto tiempo sin un vernisage de por medio!
Para quienes quieran ver la peli estos son los lugares y días de exhibición:
FUNCIONES:
- 11 de mayo a las 19.30 hs y 21.30 hs, en ESPACIO INCAA Km 700, Ciudad de las Artes, Av. Riccheri y Concepción Arenal, Barrio Rogelio Martínez.
- Hasta el 18 de mayo en COMPLEJO CINES DINOSAURIO RUTA 20: 19 hs. y 21hs. Viernes y sábados trasnoche: 01:25 hs. Av. Fuerza Aérea 1700. RODRÍGUEZ DEL BUSTO: 19 hs, 21hs, 23 hs. Viernes y sábados trasnoche: 01 hs. hs. Rodríguez del Busto 4086, Barrio Alto Verde.
- Miércoles 11, 22 hs., sábado 14, 22 hs., domingo 15, 20 hs., miércoles 18, 20 hs., sábado 21, 20 hs., domingo 22, 22 hs., jueves 26, 22 hs., viernes 27, 22 hs, en el Espacio INCAA Unquillo – Cine Teatro Municipal Rivadavia.
- Hasta el 18 de mayo en Salas GRAN REX: 21.50 hs. Viernes y sábados trasnoche 1:50 hs. Av. Gral. Paz 174.
- Jueves 12, Viernes 13 y Domingo 15 de mayo, a las 21.00 hrs, en el Espacio INCAA Villa María, Sabatini 40.
(Copiar y pegar de la gacetilla. No me responsabilizo por cambios)
Comentario de Francisco Colja — un 11 mayo 2011, tipo 16:15
Hola Jose, muchisimas gracias por ver y decir tanto.
Pienso que lo que denuncias en la primera parte de la critica es lo que hace que Cordoba siga siendo Cordoba y que en muchos aspectos no sigamos creciendo.
Gracias…
Comentario de ines — un 11 mayo 2011, tipo 16:36
Julieta,
cabe aclarar que los nuevos horarios que publicaste del Cine Gran Rex y Dinosaurio corren a partir del Jueves 12.
Hoy miércoles 11, continúan los anteriores.
Gracias!
Comentario de Pancho — un 11 mayo 2011, tipo 18:16
Uff! Qué ganas de mirarla, Playo!
Me encantó tu entrada. Sabés si piensan llegar a Uruguay, ya sea en cine o en DVD?
Comentario de Mavi — un 11 mayo 2011, tipo 19:52
Fui a ver y me encanto! rescato todo lo que decís…no hay que avergonzarse de ser cordobés ni de nuestras costumbres ni ídolos, eso es lo que nos hace especiales y diferentes..
Soy estudiante de cine, acá en la UNC y me encanto y me motivo aun mas ver que en Córdoba se puede hacer cine del bueno. y la verdad que me emociono ver la sala llena un lunes a las 11 de la noche.
De caravana, Hipolito y El invierno son el comienzo de una era que promete mucho más…ojala sea así y veamos pronto muchas realizaciones con el sello cordobés.
Saludos!
Comentario de Sybo — un 11 mayo 2011, tipo 22:50
Qué notón, che culiado!
Comentario de Marina Heinz — un 11 mayo 2011, tipo 23:39
Muchas gracias José, me dejaste un antojo bárbaro de correr a verla.
Comentario de Marcos Dione — un 12 mayo 2011, tipo 6:11
Mi querido José, cómo vas a perder así la oportunidad de presentar las cosas como las vemos desde la Docta. O más bien, cómo las decimos. A ver, clase, repita conmigo: se dice «ch’culiáu». Todo mal, ch’culiáu…
Comentario de viru — un 12 mayo 2011, tipo 10:17
…..sospeche que a esta peli habia que verla, sonaba muy genuina, identificatoria….PERO ASI COMO LO EXPRESASTE TAN SIMPLE……CARAJO…LA QUIERO VER YA!!! GRACIAS….que placer da no molestarse con lo que refleja el espejo!…
Comentario de viru — un 12 mayo 2011, tipo 10:22
lo voy a expresar de otra manera……waaaasaaa peli!!!!
Comentario de quito — un 12 mayo 2011, tipo 11:17
che, qué ganas de ver la peli que me dieron!!! no pasará por capital?
josé, ta buenísimo mucho de lo que decís, no solo en lo respecto a la peli… o sea, me pareció excelente la manera de recomendarla y el contexto en el que lo hiciste…
coincido con vos en eso de las palabras con doble ‘e’… si nosotros las pronunciamos con ‘ie’ que así sea y chau… esa es nuestra identidad no? muchas veces me pasa eso de la enajenación con las pelis que muestran diálogos forzados y los actores terminan siendo eso: ACTORES, en lugar de un personaje del cual estás siguiendo su historia…
qué buen post che!!!
abrazo
q.
Comentario de José Playo — un 12 mayo 2011, tipo 16:59
Muchas gracias a todos por los comentarios, la nota, como le dije a Francisco, está escrita con el corazón, y me parece que si algo está bueno, hay que recomendarlo. A veces nos pasamos mandando mails con cada pavada… ¿cómo no le vamos a dedicar un poco de pilas a algo que nos representa y que nos hace sentir orgullosos?
Gracias a todos por los mensajes de acá y por las compartidas que le pegaron al texto en Facebook.
¡Abrazos!
Comentario de Julian — un 13 mayo 2011, tipo 20:55
Gracias por el post José. Tuve la suerte de verla en el estreno en Cdad de las Artes hace algunas semanas (Martín Rena, el actor que hace de Penélope es hermano de un amigo y me invitó) y de la misma forma que vos me sorprendió lo agradable que es la película. Y como vos dijiste, no es Avatar, ni siquiera El secreto de sus ojos. Es una película agradable, de esas que te dejan una linda sensación por mucho tiempo.
Con respecto a los lugares comunes que hablaste, coincido. La trama “surge” en un baile de la Mona, pero no es una peli sobre un baile de Mona. Los actores “son” cuarteteros y chetos, pero no intenta hacer un manifiesto de esas diferencias. La película intriga, pero no es un policial. Muestra lugares típicos (el Parque Sarmiento, 9/90), pero no es una colección de postales urbanas. Penélope es un travisti divertido, agradable, pero está lejos de ser Flor de la V y su asquerosa extravagancia. Sara y el Laucha son gente “del baile”, pero no caen en el facilismo de exagerar nada para divertir. Los actores están bien todo!
Y así con toda la película.
No es la superproducción, pero es algo agradable y bien hecho.
P.D: “Sobale la espalda, abrile los cantos y soplale el culo”, jajajajajajaja
P.D 2: (El amigo del Laucha mirando el pescadito en la casa de Juan Cruz, o el tachero puesta, jajajajajajaja)
Trackback de BlogESfera.com — un 14 mayo 2011, tipo 2:11
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Comentario de Pame — un 15 mayo 2011, tipo 22:02
Bueno, terminé de leer la nota y me quedaron muchísimas ganas de ver la peli jaja. Lástima que acá en Mendoza no la estén proyectando..estaría re bueno eso, que en otras provincias exhiban películas del resto del país y no nos quedemos solo con lo que viene de capital o hollywood.
Un saludote y que tengas una buena semana!
Comentario de el puma — un 16 mayo 2011, tipo 14:48
grande josé muy buena nota sobre de caravana, te salio mas que desde el corazón desde los huevos, hay que salir un poco del lenguaje obsoleto e intelectualista
che un gusto leerte siempre, a ver cuando nos vemos, saludos
Comentario de Manuel — un 17 mayo 2011, tipo 4:51
No vi la película. Pero, iré. El boca en boca, a mi también me esta matando. Todos me dicen que no me la puedo perder.
Me pasa algo con un producto cultural especifico: amo, quizás por que fue lo primero que leí y lo que permitió y me dijo que me encanta leer, quizás porque me encante el fútbol (suena mas obvio), la literatura futbolera. Hace un par de años que quiero leer un cuento de fútbol autóctono. De acá, con barrios que conozco, canchas en las que probablemente jugué, pero sobre todo con modismos específicos de Yofre Norte o Ampliación Centroamérica. No hay. Kike Bogni edito Fulbazo (creo que es así) pero no. Es como algún cuento escrito en Buenos Aires o en Rosario. Que no esta mal, pero necesito alguien que en un cuento me ponga mínimo un culiado o un cabeza de algo, o cara e algo. Por eso de sentirse identificado o de la identidad, que lei más arriba. Y no gambetearla.
Nota: existe en cuentos de otros lados la palabra otario, debo decirlo, pero. PERO, no me imagino la cara del que la dice y sobre todo, me falta la sonoridad.
Comentario de José Playo — un 17 mayo 2011, tipo 12:30
Manuel: espero estar cerca de tu pedido con el próximo post. Es un cuento por el que siento mucho cariño, que se publicó en el primer libro que saqué y que jamás reedité porque le faltan correcciones (el libro se llamó Peguelé hasta dejarlo morado justamente por eso, porque era el primer libro).
Ojalá te guste aunque sea un poco.
Abrazo.
Comentario de Tendenciosa — un 2 junio 2011, tipo 18:40
José recién llego al post, porque fui a ver De Caravana y quedé tan “contaminada” como vos por amor a esa película y sus personajes que ando buscando fotos y comentarios sobre ella para hacer catarsis. Es tan exacto todo lo que decís acá que me volví a emocionar, como en el cine, cuando “me vi” cordobesa en la pantalla (además de cagarme de risa, engancharme con el suspenso, anternecerme con los personajes, etc.). Fue un “zas, y esto?? mierda que hay cordobeses copados haciendo cine!”. Y OBVIO, desde entonces MILITO para que todo el que se me cruza vaya a verla (y el que no se me cruza también, proque harté en twitter y facebook). Aguante De Caravana!
Comentario de Niggy — un 2 junio 2011, tipo 21:15
Muy bueno el comentario loco! Hay muchas cosas de la peli que no me cabieron, pero sentí un orgullo inmenso cuando la vi… Cuando salí del cine escuchando “y nosotros los cordobeses cuarteteamos hasta morir”, salí con una sonrisa de oreja a oreja y con un poquito de piel de gallina… La verdad muy contento…
Me pareció que hay algunas exageraciones y estereotipaciones muy marcadas, y por momentos burdas… Como ser un dialogo donde el amigo careta de Juan Cruz le pregunta a Sara en la fiesta de snobs, “a qué se dedica, de qué vive”… Me pareció un dialogo tosco para representar a alguien que es un fucking snob y cómo odia a los negros… Creo que se pueden encontrar otras soluciones narrativas para dar ese mensaje… mucho más sutiles (de acuerdo a mis gustos)…
Esto lo aprecié en varios momentos de la película… Tengo más ejemplos.
Sin embargo! estas cosas que me chocaron (el negro mas negro el cheto mas cheto, el traba mas traba), con pocos grises; son concesiones que se pueden hacer en el caso de una comedia. Son concesiones que obviamente se hacen con cada género en particular. Admitimos al malo mas malo y al bueno mas bueno en las películas de acción, o que el presidente de los EEUU salve al planeta en “El día de la independencia”.
Me parece entonces que si analizamos a esta película como una comedia, estas cosas que no me convencen, no son trascendentales y se pueden obviar. Pero cuando empezamos a analizar la película como un espejo de nuestra realidad como cordobeses; ahí si me incomoda y me hace ruido. Me hace ruido porque usamos estereotipos y exageraciones o casos extremos de la realidad para analizar nuestra realidad media. Eso me parece un error.
Creo que es una buena comedia pero que hay que desprenderla de sus vestigios “documentales”. Me parece bien que haya apostado a la representación de la idiosincracia cordobesa, en lugar de avergonzarse de ella; pero me parece que no es una aproximación certera a nuestra realidad, si muy cercana, pero no del todo acabada. Me convence más como comedia que como representación.
Por lo demás: Fotografía muy bien lograda, sonido INCREIBLE, y la escena de Maxtor bailando en 990 pffffffffffffffffffffffffffffffff… casi me largo a llorar…
Saludos!
Para mi culeado se escribe culia. “bujia” figura en el cel!
Comentario de Francisco Colja — un 3 junio 2011, tipo 0:36
Niggy, tal vez no corresponda que yo haga este comentario porque soy uno de los actores de la pelicula, pero no me molestaria que hables de “pocos grises” si se tratara solo de mi trabajo, lo cual puedo aceptar. Pero no me parece para nada valido manifestar que el trabajo de Martin Rena (el trava mas trava segun vos), sea un estereotipo, conozco el trabajo de Martin y se que hay una busqueda del actor para lograr algo totalmente verosimil y organico sin caer en el lugar comun, y eso es realmente algo logrado por él. Teniendo la enorme “licencia” que le daba su personaje hizo algo sutil y desde alli brillo. Obviamente hay gente que no puede ver esto y no hay nada de malo en que asi sea, pero no me parece correcto que sin ciertos criterios de basicos de observacion te mandes a escribir tal opinion.
Gracias
Comentario de Niggy — un 3 junio 2011, tipo 5:24
Querido fran! que haces culia!
El tal niggy es mi firma de caretaje…
Soy el negro mondonio, aquella caripela que filmó
con vos “Anoche”… el socio del santi!
jajaja
Dije mi apreciacion de la película… en ningún momento hablé de las actuaciones perdón si no quedó claro… no es que el traba es el más traba por el actor ni que el cheto es el mas cheto por el actor ni que el lauche es el mas laucha por el actor… de hecho quedé enamorado de los personajes, ni hablar cuando el traba aparece actuando en Hipolito…
Simplemente mi apreciaciíon es del guión… Creo que no todos los trabas son asi, que no todos los negros son asi, ni que todos los chetos son asi… No me convenció la situacion del pintor y el hijo del pintor diciendo que le soplen la cola o yo que se… Si me convencen si se trata de una comedia, no me convencen si se trata de una representación filmográfica de la realidad cordobesa, porque creo que los cordobeses, trabas, cacos y chetos, hay para todos los gustos, y no solo esos… Basicamente lo que expone es que todos los negros son choris metrallas, porque de hecho no aparece ni un chori que no anda en algo turbio, y yo no creo que sea así…
eso nomás!
Beso querido! Espero verte pronto y no haciendote el choro que me afana en la esquina de ovidio lagos y 24 de setiembre!
Comentario de Niggy — un 3 junio 2011, tipo 14:47
Ah! y otra cosa Fran… que eso si me tocó ja!
Tengo muchos criterios más que básicos para dar mi opinión!
No tanto en lo que respecta a actuaciones, pero en ningún momento toqué ese tema… siempre hablé de criterios narrativos, los grises hacen referencia a los personajes desde el guión y no a sus representaciones, que me convencieron, me encantaron y me enorgullecieron…
Abrazo de gol olímpico!
Pingback de Anda a ver “De Caravana” che culiáu! « No Tiene Goyete — un 6 junio 2011, tipo 16:09
[...] – Hace algo que me guste che culiado [...]
Comentario de Cami — un 1 septiembre 2011, tipo 15:24
Buenísima la nota, buenísima De caravana!