Hay bares que se destacan por el decorado, bares que son pura moza llena de tetas, bares con propuestas originales, y bares en los que lo más importante es la gente que los frecuenta.
Estos últimos son los que me gustan, después del que viene con tetas.
Estoy convencido de que el pulso de una ciudad se mide de uno y otro lado de la barra. Es lo primero que quiero ver cuando llego a algún lado: me gusta hacerles preguntas boludas a los mozos, escuchar conversaciones de otras mesas, mirar por los ventanales cómo pasan los autos.
El sábado por la noche conocí, por fin, un bar que nació de una sucesión increíble de buenas voluntades puestas al servicio de un sueño: seguir leyendo y celebrar las letras impresas que cruzan los mares en busca de sus lectores.

Cuando la Revista Orsai salió por primera vez, fue como una ficha de dominó que no ha dejado de golpear a otras fichas, generando un fenómeno que, me juego las bolas, es el proyecto editorial más interesante de la década. La apuesta de Orsai no ha dejado de subir. Una apuesta ambiciosa pensada para los lectores, una apuesta que llegó, por ejemplo, hasta el Twitter de Aníbal Fernández.
Recomiendo mucho la crónica alucinante de Hernán sobre el tema.
Si me apurás, te digo que el crecimiento de algunas iniciativas culturales no es casual. Creo que responde a muchas necesidades encausadas en el mismo sentido. Orsai es eso, una corriente alterna, vigorosa y llena de ternura, que ahora tiene sucursal en Buenos Aires.
Pero les cuento cómo me chupé en la inauguración, que va a ser menos solemne.

Al comienzo dije que los bares ofrecen cosas distintas. Yo llegué a San Telmo, donde está Bar Orsai, a eso de las cuatro de la tarde; tres horas y media antes de lo que decía la invitación. San Telmo es un lugar extraño, como la nave nodriza de la que se desprenden todas las ferias de antigüedades del resto del país. Hay negocios llenos de candelabros con cositas de colores, mesas interminables dobladas por el peso de llaves y muñecas antiguas, y gente que baila tango en las esquinas.
Elegí sentarme en la plaza, cuadriculada de mesas y sillas que pertenecen a los bares de las calles que la rodean; Orsai estaba cerrado.
Nunca supe qué local era, por ejemplo, el que me trajo las cervezas. Pero sí supe que, además de la bebida y el maní, también servían palomas vivas. Jamás había visto semejante impertinencia en un ave. Apenas el mozo me dio la espalda, por ejemplo, mientras yo mandaba garguero abajo el primer trago, cayeron en picada tres bichos enormes sobre la mesa. Escuché el golpe antes de verlos, así que casi escupo la bebida del cagazo.
Palomas. Azuladas, cocoritas, sacando pecho.
Sin mediar palabra, acercaron sus picos sobre el plato y empezaron a afanarme los maníses. Me enojé y traté de espantarlas, pero sólo conseguí voltear el arreglo floral de la mesa. Volvieron a la carga. Querían el maní, estaban dispuestas a cualquier cosa. Sentí esa invasión como una ofensa, y me dispuse a combatirlas con todo lo que encontré a mano, pero no hubo caso. Cuando observé bien el brillo sanguíneo de sus ojos, desistí.
Pelear con animales me estresa, así que me puse a leer un libro.
Al quinto vaso de cerveza ya estaba muy de amigo con los bichos. Tanto, que pedí maní a propósito y se los fui tirando debajo de otras mesas, para ver cómo reaccionaban los turistas.
Llegué al Bar Orsai a las seis, más o menos.

Hacía mucho que no veía a Comequechu, así que nos fundimos en un abrazo, con la promesa de volver a medirnos en una mesa de póker donde pudiéramos ajustar viejas cuentas. También conocí a Tonga, el distribuidor por excelencia de las revistas en este lado del mundo. Tonga es también como una nave nodriza de la que salen otros distribuidores.
Aquí ambos posan frente a la biblioteca Orsai. ¿El foco? Bien, gracias.

Seguí brindando de alegría. Había un amague de fernet que no terminaba de consumarse, así que me lo tomé con calma. Esta sería la noche de los autores que colaboramos con los cuatro números de 2011, así que no quería quedar como el boludito que andaba a cuatro patas saludando gente.
La noche anterior había sido el turno de los ilustradores; hubo retratos a mansalva, dedicatorias con dibujos, caricaturas, lo que se les ocurra. El comentario general era que, sin embargo, el salame fue el gran protagonista, así que esperaba ansioso la bandeja.
Llegó casi al mismo tiempo que Horacio Altuna, ya un habitué de Bar Orsai.
Horacio se sentó a la mesa donde yo estaba y tuvimos una pequeña contienda para determinar quién sacaba las últimas rodajas de chacinado. Esgrimí el argumento contundente de que él había probado el embutido y yo no, así que por fin zanjamos el problema. Esta es la foto de la reconciliación:

Abandoné la mesa donde estaban Cristina y Hernán, y salí a fumar al patio. Ahí tuve chance de conversar, muy poquito, con Carolina Aguirre. Después de cruzar montañas de mails, por fin nos vimos. Fue un encuentro fugaz porque después nos perdimos en un mar de gente. Lo mismo me ocurrió con Bernardo Erlich. Dos de las muchas razones que tengo para reincidir.
Conocí también a Ana Prieto, que hace en el número tres una nota hermosa sobre el fenómeno Harry Potter. La pobre Ana perdió un par de billetes en la barra. Brindamos con ella y con Pedro Mairal para pasar el mal trago.
En un momento vi que estábamos charlando de literatura y de cosas muy serias, así que me alegré cuando un señor bajito que pasaba por ahí nos puso un hielo en el culo a Mairal y a mí, como bien muestra la siguiente imagen:

El reencuentro con el Hernando me puso contento, aunque en la misma medida me entristeció no poder verlo al Chiri. Si llegara o llegase a leer estas líneas, le dedico un “faltar es de putos”, para descargarme. Una ausencia enorme que se plasmó en las caras atribuladas de la imagen que sigue:

Y si de putos hablamos, también pude charlar un rato con el gran Xtian, de Puto y aparte, uno de mis blogs favoritos de Buenos Aires.

La noche discurrió entre brindis y abrazos. Entre puchos y hojeadas de libros y revistas. Hernán firmó como un animal, así que entre todos tuvimos que sostenerlo para que no cayera fulminado por el cansancio. Mairal le puso un vaso de bebida fría en el hombro y otro en la mano, para calmarle los metatarsos:

El fernet corría ya por la barra de manera vertiginosa. Los amigos del otro lado del mostrador son buena gente, imposible no quererlos. Acá, ponele, una foto con López y Leo, que me invitaron a conocer la trastienda:

Grueso error.
Una vez de aquel lado, me dio mucha intriga ver cómo hacen los porteños para preparar fernet, una cosa que a todas luces sólo hacemos bien los gordobeses. López infló el pecho y me aclaró que él no tenía nada que envidiarnos.
—Momentito, López —le dije.

Quería certificar que el proceso fuera correcto, así que estudié bien sus movimientos, sus goteos, la manera habilidosa de trabajar la espuma y la dosificación de los hielos. Increíblemente, era un buen trabajo:

Tanto así, que para el cierre de la noche yo ya tuve que sacarme, ante López, el sombrero.

Muchas otras cosas pasaron. Hubo desnudos muy cuidados, gente que se rió hasta las lágrimas, un emotivo discurso del Hernando para recibirnos a todos, y una cantidad de salame con pan galleta que te caés de orto. Vayan al Facebook y pónganle Me gusta, que es una forma de pedir más embutidos para futuras jornadas.

Una gran noche, la de Orsai. Como pocas.
Me pasan por la cabeza postales difusas del resto de la velada. Recuerdo vagamente gente que va y viene a través de un gran angular. Conversaciones con seres que hablaban con voz de cassette a punto de perder la cinta en el estéreo.
Ya para mi última incursión al baño, escaleras arriba, me sentía el Dr. Xavier de los X-men.
En un momento, por elipsis borrachal, aparezco en el bar casi vacío, mientras el sol incendia las ventanas. Comequechu lleva días enteros sin dormir para llegar a la inauguración, tiene cara de Koala después de un parto.
Es hora de volver.
Estoy alojado en el hogar de un lector lo suficientemente generoso como para hospedarme a pesar de los ronquidos. Llego a la cama cuando el sol está alto y caliente. Antes de desmayarme, reflexiono a medias sobre lo bonito que es que una revista dé tantos premios más allá de las historias sobre sus hojas. O algo así. Estoy contento. Chupado y contento.
Ha sido un camino largo; puta si había que brindar por eso.

(Últimas dos imágenes robadas a César Barnes).
Más imágenes del Facebook del bar:
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Peinate que viene gente la tiene más grande con WordPress - Plantilla basada en GimpStyle de Horacito y configurada lascivamente por José, que la tocó y se fue.
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Comentario de Patricia Espósito — un 31 octubre 2011, tipo 16:24
No me gustan ni el fernet ni el salame, pero soy fan de Hernán, Orsai, el Comequechu, Chiri y Playo, en orden aleatorio y siempre cambiante, depende de qué haya leído ese día, por lo tanto, cochina envidia la mía. Y más la provocás contando todo TAN bien. Hasta las fotos tan buenas. Y bué, qué se le va a hacer. Gajes de ser una subempleada y encima vivir en el culo del mundo. Un culo bonito, pero culo al fin.
Comentario de José Busaniche — un 31 octubre 2011, tipo 16:27
Hijo de re mil puta! esa botella es la mia!
Comentario de Kariu — un 31 octubre 2011, tipo 16:32
Merecía un comentario este post, porque lo viví de cerca. Asistí al proceso de degradación humana que puede producir el alcohol. Obviamente brindé por ellos varias veces y hasta te saludé y charlamos un rato, pero seguro que ya no te acordas. Cuando me fui, estabas abrazado a un morocho enorme que me dio un poco de miedo. Capaz fue el que te alojó en su casa. Un gustazo conocerte!! Me hiciste reír mucho.
Comentario de José Playo — un 31 octubre 2011, tipo 16:39
@Kariu: Lamentablemente, esa noche estaba muy emocional como para recordar otra cosa que no sean los besos fogozos de ese morocho. Espero haber sido ameno con el saludo.
Comentario de José Playo — un 31 octubre 2011, tipo 16:39
@Patricia Espósito: Yo creí que ni en pedo podría asistir, pero al final asistí. Y en pedo. Nunca digas nunca, oportunidades, creo, siempre hay.
Comentario de José Playo — un 31 octubre 2011, tipo 16:40
@José Busaniche: No te permito que vengas a mi blog con ese humor a querer sacarme la botella. Mostrá los papeles de la titularidad y después conversamos.
Comentario de TONGA — un 31 octubre 2011, tipo 16:46
Te perdono la foto de mierda que me sacaste solo porque no contaste que me imaginabas petiso y retacón.
Pero lo que mas me preocupa… es que me hayas imaginado, al final sos un poco puto nomas Playo.
Abrazo grande.
Comentario de quito — un 31 octubre 2011, tipo 16:50
buenísima crónica de una borrachera anunciada!!!
qué lástima q fui el jueves, sino te hacía firmar a vos alguno de tus libros para que hernán vea, jaja…
está muy lindo el bar, ojalá se repitan muchas veces estos festejos =)
Trackback de Bitacoras.com — un 31 octubre 2011, tipo 16:54
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Hay bares que se destacan por el decorado, bares que son pura moza llena de tetas, bares con propuestas originales, y bares en los que lo más importante es la gente que lo frecuenta. Estos últimos son los que me gustan, despu…..
Comentario de Lullaby Tapia Vergara — un 31 octubre 2011, tipo 16:55
·
Don Playo…
a veces lo envidio con trazos de odio… pero aún así soy su fan Nº 101
Nos vemos en fb ;)
.
Lullaby Tapia Vergara
Comentario de José Playo — un 31 octubre 2011, tipo 16:58
@TONGA: Y no sabés en qué circunstancias te evoca mi imaginación, tontito…
Comentario de José Playo — un 31 octubre 2011, tipo 16:59
@quito: qué cagada. Como dije en el texto, habrá que reincidir. Pronto.
Comentario de José Playo — un 31 octubre 2011, tipo 17:00
@Lullaby Tapia Vergara: La envidia nunca es buena, mata al blog y lo envenena. ¡Beso!
Comentario de Irene — un 31 octubre 2011, tipo 17:08
Gracias José por compartir tu vivencia con los que no pudimos ir.
Comentario de José Playo — un 31 octubre 2011, tipo 17:15
@Irene: Lo hago con mucho gusto. Gracias, Irene.
Comentario de ELROBER — un 31 octubre 2011, tipo 17:20
¿y el bar PEINATE QUE VIENE GENTE para cuando? ¿te comenté que soy encargado de un bar-restorán? faltaria unicamante la papota y arrancamos, casi nada
Comentario de José Playo — un 31 octubre 2011, tipo 17:25
@ELROBER: Un detalle, nomás. Aunque ya hicieron de Peinate una peluquería (posta) y no tuve que poner un peso.
Comentario de Lautaro — un 31 octubre 2011, tipo 17:41
hey! ese inodoro lo pintamos con mi novia!! jajaja! que bueno!! se ve blanco arriba! espero que sea la luz nomas!
Comentario de José Playo — un 31 octubre 2011, tipo 17:44
@Lautaro: ¡Quedó buenísimo! Se ve así por la luz, y después Comequechu lo puso en una pared donde alguien había derramado fernet, parecía que estaba en uso. Muy bueno. Felicitaciones a vos y a tu chica.
Comentario de Irene — un 31 octubre 2011, tipo 17:46
Estoy leyendo tu blog de atrás para adelante. Voy por agosto de 2009. No he dejado comentarios porque pienso que ya no los verás. Me gusta mucho tu estilo.
Comentario de José Playo — un 31 octubre 2011, tipo 17:47
@Irene: Buenísimo, Irene. Muchas gracias. Beso grande.
Comentario de José Playo — un 31 octubre 2011, tipo 17:54
@Irene: Ah, y veo todo, aunque a veces no tengo tiempo de contestar los comentarios, los leo a todos.
Comentario de Xtian — un 31 octubre 2011, tipo 18:16
Buenísimo cruzarte, Playo, como siempre un gusto charlar con vos. La pasamos bárbaro, che.
Abrazo grande.
Comentario de Chiri — un 31 octubre 2011, tipo 18:59
¿Estabas con la chupa pija?
Comentario de arturito — un 31 octubre 2011, tipo 20:10
Me presentaron a jose, apenas llegue, el comequechu, o cara de coala… me gusta ese sobrenombre, para un tipo que no duerme…
Che me cague de risa toda la noche… Jose quiero Organizar un torneo de Ping pong ORsai… quien se prende?
Es legal hacer este tipo de eventos? no quiero molestar, ni usar el nombre de tan leal Emprendimiento… solo intento generar…
encuentro de colegas…
Yo pongo mi casa, cancha, paletas, pelotas y red… Tambien ofresco mi mesa para llevarla al bar…
Un abrazo jose nos vemos en la barra del bar
Comentario de Maga Atierrapapelada — un 31 octubre 2011, tipo 20:25
y yo que venía virgen en tema de blogs…mirá cómo vengo a debutar!!! con playo y el gordo!!! menage a trois!!! jamón del medio!!!
Comentario de Marcelo — un 31 octubre 2011, tipo 21:20
No conocía a Playo, menos a Peinate que viene gente. Ahora entiendo el cariñoso agradecimiento que te dio Hernán y tu perfomance del sábado en el Bar Orsai. Mi mujer @quiosquito me dijo: “Ese cordobés es recopado”. Tiene razón. Para la próxima, invito un fernet.
Un abrazo
@mmassarino
Comentario de eli — un 31 octubre 2011, tipo 21:20
ahhh nene, esperaba tu crónica, cómo me hubiera encantado estar ahí.De todos modos, me emociona lo que contás, hace tiempo que todo lo que sea ORSAI me emociona.Gracias por compartir ese momento, nos hace bien..
Comentario de Marcela — un 31 octubre 2011, tipo 22:00
No es igual. Pero leer tu crónica es lo más parecido a haber estado allí.
Se agradece la generosidad.
Comentario de San — un 31 octubre 2011, tipo 23:15
Mmm salame y fernet… excelente maridaje. ¡Qué bueno que puedas acordarte de todo lo que pasó! Beso teñido de verde envidia.
Comentario de PaolaNS — un 1 noviembre 2011, tipo 0:44
Qué bueno que es tener la certeza de que la inauguración del Bar Orsai, fue todo lo que me imaginé y más.
Gracias!!!!
Comentario de Natán — un 1 noviembre 2011, tipo 1:12
Yo estuve el sábado y la verdad es que la pasé muy bien. Cuando entré al primero que reconocí fuiste vos, que sos igual a como se te ve en cualquier foto. Más tarde tuve la suerte de charlar con ustedes: Ana Prieto, Hernán, Comequechu, Guido, Mairal. Muy piolas todos, me cagué de risa. Un abrazo :)
Comentario de Javierito — un 1 noviembre 2011, tipo 10:41
Hola; igual que Irene soy nuevo en el blog y voy leyendo de a poco. Esta muy bueno lo que haces, Gracias loco
Comentario de Federico Gauffin — un 1 noviembre 2011, tipo 12:21
¡/¡aMBiGoooooo!!? ¡¡Egdelende cgóniga, she, culiaaaadaso!1!
De quiedo, boludo… ¡¡DE QUIEDDDOOOOO!!
Comentario de Pancho — un 1 noviembre 2011, tipo 17:06
JUA!! Desde la segunda foto en adelante estás lacio del pedo! No hay una en que no hagas moriquetas. Aunque no sé si son payasadas o realmente estabas deforme a base del alcohol XD
Fantástica la crónica, Playo. Qué bueno que hayan podido tener una festichola de ese calibre.
Comentario de cbarnes — un 1 noviembre 2011, tipo 17:11
Gracias José!
gracias por tu relato… gracias por tu forma de contar que hace que uno sienta haber estado allí!
yo estuve ahí (sólo pude ir la primer noche), pero leerlo en tus palabras es como haber estado ahí toda la noche de nuevo…
para más, que dos de mis fotos te hayan servido para ilustrar tu crónica ya es too much!! :D
ya te comentaron @Kariu, @Tonga y @Marcelo así que me siento como en casa :)
saludos a todos!
Nos estaremos viendo otra vez cuando al Kome le habiliten el gas! :D
Comentario de José Playo — un 1 noviembre 2011, tipo 18:21
@Xtian: igualmente, Xtian. La verdad es que fue una muy linda noche. Hacía años que no pisaba Buenos Aires, es una ciudad hermosa y llena de gente muy disfrutable. Abrazo.
Comentario de José Playo — un 1 noviembre 2011, tipo 18:22
@Chiri: Por supite. Me acompaña a todos lados, es una campera muy gauchita. Qué lástima que no fuiste así la probabas. Abrazo grande, Chiripa of my soul. Creo que es la primera vez que comentás acá, te recibo con mucho busto.
Cariños, José.
Comentario de José Playo — un 1 noviembre 2011, tipo 18:24
@arturito: Si estuviera ahí, me prendo como un foco. El ping-pong es un gran deporte, para la mierda mejor que el metegol. Abrazo grande, Arturito.
@Maga Atierrapapelada: la imagen del menásh a truá con el gordo medio como que me perturbó un poquito. Gracias igual, y bienvenida.
Comentario de José Playo — un 1 noviembre 2011, tipo 18:26
@Marcelo: yo también me quedé de cara cuando el Hernando largó eso por micrófono. Decí que ya estaba medio anestesiado del pedo. Abrazo grande para usted y su señora.
Comentario de José Playo — un 1 noviembre 2011, tipo 18:28
@eli: las verdaderas fiestas, para mí, son las reuniones donde nadie se siente mal. Eso fue el sábado, con el plus de que casi todos la pasaron, además, de reputa madre. Beso.
@Marcela: faltaba more. Beso.
@San: ¿quién dijo que me acuerdo de todo?
Comentario de José Playo — un 1 noviembre 2011, tipo 18:30
@Natán: ¿adónde estabas y cómo eras? A Mairal tardé como media hora en reconocerlo, a pesar de seguir la serie que sacaba por Encuentro con mucha atención. ¿Estabas con Ana?
@PaolaNS: es lindo que pase eso, ¿no?
Comentario de José Playo — un 1 noviembre 2011, tipo 18:31
@Javierito: gracias a vos por tomarte la molestia de comentarlo. ¡Abrazo!
@Federico Gauffin: Shalú.
Comentario de José Playo — un 1 noviembre 2011, tipo 18:32
@Pancho: confieso que sí, la culpa es de las palomas. Creo que todo el mundo estaba chocho. Abrazo, Pancho.
Comentario de José Playo — un 1 noviembre 2011, tipo 18:33
@cbarnes: Gracias por no cobrar copyright. Las enganché en un RT de Twitter, o en el Facebook del bar, no sé, y me vinieron al pelo. Abrazo.
Comentario de José Playo — un 1 noviembre 2011, tipo 18:35
Bar Orsai funciona al revés que las redes sociales; primero conocés a la gente y después los leés con nick y avatar. Es muy bueno, eso, lástima que no funcione muy bien para los que se chuparon antes de entrar. Saludos a todos los que saludé y perdón si se me escapó alguna barbaridad.
¡Abrazos!
Comentario de Natán — un 2 noviembre 2011, tipo 3:23
@José Playo: Sí, yo tampoco lo reconocí a Mairal, pero no lo había visto ni en figuritas. Cuando lo saludé a Hernán le pregunté “Vino Mairal?” y me dijo “Sí, es el que se parece a D’Artagnan”, y ahí lo ubiqué al toque.
Yo soy el que te pedí que me firmes el mail que servía como contraseña para entrar al bar, junto con otra chica. Acá una fotoli con Hernán: http://twitpic.com/795idm
Comentario de Pancho — un 2 noviembre 2011, tipo 5:13
@Playo #44: Son unos bichos de mierda, sí :(
Comentario de Norma — un 2 noviembre 2011, tipo 22:22
Gracias, gracias, gracias. Morí de risa al leer esta crónica.
También gracias a Hernán he leído otros textos.
¡Qué capos!
Me quedé con ganas de saber más. Ejemplo: cómo llegaste al lugar donde te albergaron???? ni quiero imaginarlo, y después? por favor escribí más- ¡Tomá!
Comentario de Ana G. — un 3 noviembre 2011, tipo 11:47
¡Gracias por la crónica! me encantan las fotos desenfocadas y las caritas de borrachera porque así nos hacemos más a la idea de cómo fue en realidad. Entiendo que no querías emborracharte sino hacer periodismo gonzo y, claro, era un sacrificio para tus lectores…se agradece el esfuerzo y el compartir.
Comentario de nana — un 3 noviembre 2011, tipo 13:40
Fotonovela. Feliz.
Pingback de Una noche en el Bar Orsai | Todavía sirve — un 4 noviembre 2011, tipo 21:13
[...] Twitter del Bar Orsai | Mis fotos | Crónica de José Playo Tweet This entry was posted in Buenos Aires, Eventos, Revista Orsai and tagged Bar, [...]
Pingback de Un mail | Nada que ver! — un 8 noviembre 2011, tipo 19:41
[...] Si llegaron a leer hasta acá y todavía quieren leer más sobre esta noche mágica, les recomiendo leer las crónicas de Natán y José. [...]
Comentario de Pablo lopez — un 10 noviembre 2011, tipo 12:22
Querido Jose, no soy muy fanatico de la tecnologia, pero me voy hacer sino me quedo afuera de todo. Me emociona que un cordobes me diga que preparo bien el ferné (sobretodo cuando, por un problemita tecnico, no tomo hace 10 años). Te espero cuando vuelvas, ya que solo por esa noche volvere a meterme atras de la barra y ser EL SR. LOPEZ.
Abrazo, LOPEZ.
Comentario de Julián Chappa — un 11 noviembre 2011, tipo 11:18
Playo:
Redondo, potente y muy bien escrito tu post. Además, me hiciste conocer (reconocer) a varios Orsaiders a los que leí pero nunca vi personalmente ni en fotos, así que un placer leer tu crónica etílica de una de las cuatro noches que cerraron un círculo y marcarán el comienzo de otro más grande todavía. Ya nos veremos en el Orsai Bar. Un abrazo.
Comentario de Carlos Ficto — un 26 noviembre 2011, tipo 14:58
Hola, un cordial saludo, en primer lugar quiero presentarme: me llamo Andrés Cardona y trabajo como SEO (Especialista en Optimización y Posicionamiento en buscadores).
Me dirijo a usted porque al ver su blog me intereso el contenido, ya que tiene información muy interesante y actualizada de la temática que se maneja dentro de su web, además, el diseño que tiene su página es bastante agradable.
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Si se encuentra interesado, me puede escribir a carlosficto@yahoo.com
Hasta pronto y espero que podamos entablar un buen contacto.
Comentario de BESO A BESO — un 30 noviembre 2011, tipo 13:09
Está muy bien esta web. Está llena de contenido muy interesante y de actualidad. Me gusta, sigue así de bien. Un saludo
Comentario de adrifff — un 30 noviembre 2011, tipo 16:04
Nunca vi a alguien con la facultad, casi sobre natural, de mostrar en fotos como su conciencia se iba alterando poco a poco por los efectos del aguamiel, sin alterar la postura de su bolso. Felicitaciones, al bolso
Comentario de Mauro Duarte — un 24 diciembre 2011, tipo 0:26
Por lo que se ve del salame, bien, te digo…
… ahora, no me panqueques con que el salame de Mercedes es mejor que el de Colonia Caroya porque, pese a no ser cordobes de nacimiento, acá se arma!