Genial entrevista de Pablo Ramos a Jorge Cuello. Podrán encontrarla en versión impresa en el libro de los Diez años del Centro Cultural España Córdoba, junto a otras 25 conversaciones entre gente de acá y de todas partes. Hago la salvedad: es una entrevista larga, pero me parece que es al pedo cortarla. Para qué, me pregunto, si está bueno leerla completa.
Inviertan cinco minutos; cinco minutos no es nada.
leer lo que falta de: Jorge Cuello…
Con una trayectoria de 36 números y después de un silencio de dos años, vuelve La Piedra en el Zapato, revista que marcó un hito en el circuito de publicaciones independientes cordobesas. El “panfleto peronista” de Emanuel Rodríguez se convirtió en involuntario referente para muchas otras que surgieron después, como la Peinate.
Además de sacarse la mufa pegándole al Perro, E-manuel tiene un lindo blog, donde ofrece entrevistas y notas publicadas como periodista de Cultura en La Voz, una que otra catarsis romántica, algunos concursos inconducentes y personalísimas reseñas de libros y películas. Actualmente dirige uno de los proyectos más interesantes en materia de revistas, su Diccionario, una cosa increíble que como idea te caés de culo, porque a nadie se le ocurrió hacer algo así acá, y si no la conocés tendrías que ir ya a comprar una porque re da.
Si alguien sabe de hacer revistas en Córdoba, esa persona se llama “imprentero”.
Y si el “imprentero” tiene celular, seguro que la mayor cantidad de llamadas entrantes son del Ema.
Soy amigo suyo, voy a tratar de ser muy subjetivo para que no haya que leer entre líneas.
Emanuel Rodríguez ¿se cree periodista? ¡Pinchilón Fonseca!
El último número de La Piedra salió en 2005, ¿qué estabas esperando?
Plata. Ya no quería salir a vender publicidad. Por suerte apareció uno que quiere ponerla.
leer lo que falta de: Entrevista a Emanuel Rodríguez (Pinchilón Fonseca)…
(ilustración: Pupi Herrera)
leer lo que falta de: Entrevista a Leandro Zanoni (eBlog)…
Su blog Bestiaria ha sido premiado y nominado por entendidos en la materia. Está a punto de sacar un libro y Peinate -que mostró por primera vez su rostro- no se puede quedar sin esa primicia.
Se llama Carolina Aguirre, le hacen entrevistas para que cuente cómo es hacer dinero bloggueando, pero a mí eso me tiene sin cuidado porque no uso Adsense; en Wordpress.com no se puede.
Sus posts generan cosas que no entiendo: se convierten en e-mails que circulan por la web; se los copian, se los idolatran, se los menean y se los critican. Y a mí, que soy un loco bárbaro, lo que más me intriga es saber:
¿Tenés buena letra?
No tengo letra. No escribo nada a mano desde hace 10 años. Cuando no tenía notebook tomaba apuntes, pero eran garabatos con flechitas. Cuando grabo un dvd y tengo que escribirle el título, me pongo nerviosa, no sé cómo arrancar, por donde se empieza la “a”, la mano me tiembla y queda rarísima.
leer lo que falta de: Entrevista a Carolina Aguirre (Bestiaria)…
No puedo ser objetivo porque amo sus blogs, pero tampoco soy periodista, entonces ¿qué importa?
Es el único escritor que devoro frente a un monitor; sólo alguien que escriba muy bien puede lograr eso que le pasa a miles de personas que lo visitan a diario, y a mí, que uso unos anteojazos.
De Orsai imprimí muchos textos mientras mi mujer estuvo de reposo por el embarazo, los leíamos de madrugada, sentados en la cama, boqueando de calor y de risa. Para nosotros no es sólo un tipo que del otro lado del océano escribe blogs y fuma porros; es un tipo al que le debemos alegrías.
Hace, no sé, seis años que no hago una entrevista. Tal vez me motiva el personaje, el tema, la posibilidad de reincidir, o esta botella de fernet que no me puedo terminar. Eso tampoco importa. Lo bueno, lo verdaderamente bueno, es que más gente conozca su trabajo, y que voy a inaugurar una sección de entrevistas, y que empezar con Hernán -aunque las preguntas sean bastante pelotudas- es un lujo.
¿Cuál es la pregunta que más te molesta en una entrevista sobre tus blogs?
Me molestan todas las que no tienen que ver con el proceso de escritura. Es decir, el noventa y ocho por ciento. En general suelen preguntar sobre tecnología, sobre marketing, sobre los aledaños de la obra. Siempre percibo una mayor curiosidad por el fuentón que por los espaguetis. leer lo que falta de: Entrevista a Hernán Casciari…
Anoche me la pasé soñando con un recital en el que los músicos, en lugar de cantar y tocar, tosían. El baterista tosía, el bajista tosía, el tecladista también.
Llevamos una semana tosiendo como locos. No sé qué bicho es el que nos agarramos, pero tiene una polenta bárbara. Tengo los huevos llenos y los hombros doloridos.
De noche, parece, incorporamos las toses a nuestros sueños.
En mi casa, si tocan el timbre, se escucha COF-COF, y si el microondas terminó de entibiar una mamadera, la cocina se puebla con la misma onomatopeya.
Esta tos me tiene las pelotas lacias, quiero pasar hoy por la Feria del Libro a toser sobre el stand, y Pablo Giordano me hizo una entrevista.
Saludos.
leer lo que falta de: Festival de la tos…
Diálogo con el locutor de X28, ACTIVADA/DESACTIVADA:
“No soy sólo una cara bonita”.
Lo llamaré “Chali”, para preservar su identidad. Su voz se escucha por toda la ciudad, trascendiendo fronteras y municipios, irrumpiendo en estacionamientos y en centros comerciales, anidando en parquímetros, repitiéndose -metálica, aséptica- bajo los tinglados y las cocheras de más de un hogar.
En diálogo exclusivo conmigo, Chali desnuda su alma. Yo desvío la mirada. El pudor tiene una forma siniestra de actuar.
Llego tarde. Es un bar del coqueto barrio de Palermo con una chopera gigante en la barra, justo debajo del cartel que dice “Uai Fái”. Él ya está sentado comiéndose las uñas. Tiene sobre la mesa dos pocillos de café vacíos y una masita mordida por la mitad. Me presento y sonrío. He aprendido en incontables entrevistas que la sonrisa es la mejor manera de ablandar, pero acá no funciona. Chali permanece con un gesto adusto.
¿Qué siento? ¿Nervios? Imposible. Yo le he puesto este mismo grabador debajo de la nariz a gente temible. Sin embargo me tiembla el pulso. Chali no me pregunta ni qué quiero tomar.
—Dale, pibe —me dice—. No tengo todo el día.
Empiezo a pensar en las cosas que deben ocupar la agenda de un tipo como él. No se me ocurre ninguna.
—A mí me hacés acordar al Auto Fantástico —le suelto—. O sea, escucho tu voz que sale de los paragolpes y pienso “qué loco, ¿ah?”. ¿Qué opinás de esto como primera pregunta para arrancar una entrevista? leer lo que falta de: Entrevista Exclusiva…
Peinate que viene gente la tiene más grande con WordPress - Plantilla basada en GimpStyle de Horacito y configurada lascivamente por José, que la tocó y se fue.
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