
¿Creías que habías visto todo en materia de malos diseños discográficos? Gracias a la contribución de Punk-cho y a una revisión sesuda de los sitios Museum of bad album covers y Dana Country Man, cuelgo la segunda entrega de la saga que comenzara acá.
Ese fue el post más visto y más linkeado desde que tengo el blog de Peinate, pero los números no importan, lo que importa es respetar a los artistas.
Al final, hacer música es lo que realmente vale la pena.
leer lo que falta de: 20 nuevos espantos discográficos…

Les prometo que van a ver una lista de tapas mucho más fieras que ésta primera con la que arranco. En la vieja versión del blog había una sección de links, entre los que se contaban la web del Museo de las tapas de álbumes fieras.
Lejos de intentar emular al talentoso blog La Memoria que perdimos, pero con muchas ganas de divertirme con ustedes, les dejo algunas tapas que estuve viendo y que me impresionaron bastante (hay un desnudo, no se recomienda a menores de edad).
Me atrevo a redefinir el concepto de arte: “toda obra de alguien que se diga artista y que al cabo de un año no provoque risa”…
leer lo que falta de: 28 tapas de discos HORRIBLES…

Lo hizo de nuevo.
Está mal que lo diga yo, que soy fanático de todas las boludeces que haga.
Está mal, porque si Tarantino se tira un pedo, yo se lo festejo. Pero lo hizo de nuevo.
Esta vez se trata del más amistoso de los pedos, de esos que tardan más de la cuenta en ventilarse. Un pedazo, bah.
Pasa que Death Proof no es una película, es un capricho. Y se nota en todo momento.
¿Es una declaración de principios? ¿Un manual para hacer cine de culto? ¿Una perlita para nosotros, los chicos tontos que le festejamos los pedos?
Vamos, que la estatuita de San Tarantino está en mi living, en el de John Travolta, en el de Kurt Russel, en el de David Carradine, en el de Pam Grier, en el de, no sé, el dueño del auto estacionado en la puerta del cementerio. Sospecho que debajo de todas las camisas hay una remera de Tarantino. Y si así no fuera, hay que empezar a trabajar para resolverlo.
No voy a recomendar Death Proof. No voy a hacer sopladita con este pedo, dulce pedo.
Digo que es la clase de película que hace que los guionistas con envidia se arranquen los pelos, que es la clase de película que hace que queramos escribir diálogos para mandárselos por mail a nuestros afectos.
Mirá Death Proof, aprendé cómo convertirte en un buen fetichista, aprendé que no hay nada mejor que adorar el trabajo cuando está bien hecho.
leer lo que falta de: Fetichismo del pie…
Hará cosa de, no sé, ponele dos años, estuve en Buenos Aires y me enganché con un paseo por el Cementerio de La Recoleta.
La cara de las estatuas, el culto por la trascendencia entre mármoles y rejas, el homenaje a la memoria escrito en la piedra, todo bárbaro.
Pero lo que más me llamó la atención fue la cantidad de gatos…

leer lo que falta de: Cementerio de gatos…

(foto enviada por Luisito, que es mi amigo y que anda
muy al pedo en los semáforos)
leer lo que falta de: Marketing vial…
Peinate que viene gente la tiene más grande con WordPress - Plantilla basada en GimpStyle de Horacito y configurada lascivamente por José, que la tocó y se fue.
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