Hay bares que se destacan por el decorado, bares que son pura moza llena de tetas, bares con propuestas originales, y bares en los que lo más importante es la gente que los frecuenta.
Estos últimos son los que me gustan, después del que viene con tetas.
Estoy convencido de que el pulso de una ciudad se mide de uno y otro lado de la barra. Es lo primero que quiero ver cuando llego a algún lado: me gusta hacerles preguntas boludas a los mozos, escuchar conversaciones de otras mesas, mirar por los ventanales cómo pasan los autos.
El sábado por la noche conocí, por fin, un bar que nació de una sucesión increíble de buenas voluntades puestas al servicio de un sueño: seguir leyendo y celebrar las letras impresas que cruzan los mares en busca de sus lectores.
leer lo que falta de: Bar Orsai, borracheras de alegría…
Supe de la existencia de Casciari a mediados de esta década, cuando los diarios ponían periodistas desorientados a escribir notas sobre el fenómeno de los blogs. Entre las cosas que se decían (el blog venía a matar a los libros, a los viejitos que cruzan con lentitud las calles, a los pandas), el nombre de Hernán brotaba titular de por medio. La noticia era que un joven argentino se había disfrazado de mujer en España, para parir un género literario nuevo: la blogonovela.
¿Quién era este señor que no vendía poemas aburridos a la luz de las velas, ni tediosas novelas de ranking baldías de emoción? ¿Por qué se juntaba gente alrededor de un fogón virtual para disfrutar del placer de contar historias? ¿Cómo era eso de regalar literatura envuelta en jamón crudo para cosechar lectores donde no los había?
leer lo que falta de: Revista Orsai: el asunto sos vos…
¿Sos de los que todavía no se animan a leer en internet?
leer lo que falta de: Y entonces bajaron al papel…
No puedo ser objetivo porque amo sus blogs, pero tampoco soy periodista, entonces ¿qué importa?
Es el único escritor que devoro frente a un monitor; sólo alguien que escriba muy bien puede lograr eso que le pasa a miles de personas que lo visitan a diario, y a mí, que uso unos anteojazos.
De Orsai imprimí muchos textos mientras mi mujer estuvo de reposo por el embarazo, los leíamos de madrugada, sentados en la cama, boqueando de calor y de risa. Para nosotros no es sólo un tipo que del otro lado del océano escribe blogs y fuma porros; es un tipo al que le debemos alegrías.
Hace, no sé, seis años que no hago una entrevista. Tal vez me motiva el personaje, el tema, la posibilidad de reincidir, o esta botella de fernet que no me puedo terminar. Eso tampoco importa. Lo bueno, lo verdaderamente bueno, es que más gente conozca su trabajo, y que voy a inaugurar una sección de entrevistas, y que empezar con Hernán -aunque las preguntas sean bastante pelotudas- es un lujo.
¿Cuál es la pregunta que más te molesta en una entrevista sobre tus blogs?
Me molestan todas las que no tienen que ver con el proceso de escritura. Es decir, el noventa y ocho por ciento. En general suelen preguntar sobre tecnología, sobre marketing, sobre los aledaños de la obra. Siempre percibo una mayor curiosidad por el fuentón que por los espaguetis. leer lo que falta de: Entrevista a Hernán Casciari…
Peinate que viene gente la tiene más grande con WordPress - Plantilla basada en GimpStyle de Horacito y configurada lascivamente por José, que la tocó y se fue.
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