La cabecera de Sex and the city es una de las más reconocidas a nivel del mundo. Prácticamente todo el planeta podría canturrear la música y rememorar a Carrie Bradshaw con aquel renombrado tutú. Mas, ¿qué habría pasado si la cabecera hubiese sido otra?

Han pasado 9 años desde el principio de Sexo en la ciudad de Nueva York y prosiguen sorprendiéndonos con todo tipo de noticias sobre la serie. ¿La última? Conforme Entertainment Weekly ha revelado, se grabó una cabecera en la que Carrie no llevaba el renombrado tutú que la hizo muy conocida sino más bien un vestido en color azul de estilo años cincuenta.

Todo el planeta conoce la conocida historia del tutú de Carrie. Patricia Field halló la conocida pieza en una tienda vintage a un costo de cinco euros y se enamoró absolutamente. Enseguida se dio cuenta que sería la pieza idónea para desde ahí configurar el guardarropa de Carrie Bradshaw, el personaje que, por entonces, se traía entre manos, y que deseaba transformar en la neoyorquina más cool de la historia. ¿Lo mejor? Sarah Jessica Parker estuvo conforme cuando le presentó la idea.

Mas hubo alguien que no se fió demasiado del criterio de Field. Darren Star, el autor de la serie, deseó grabar otra cabecera diferente “por si las moscas”. Y fue entonces cuando se eligió este vestido azul que, hasta el día de hoy, no había salido a la luz y que firma Marc Jacobs.

Tanto se empeñaron, al final, Field y Sarah Jessica Parker, que la conocida cabecera del tutú salió adelante, haciéndose universalmente renombrado. Y ahora, nos preguntamos, ¿qué habría pasado si Carrie se hubiese enfundado por último el vestido? ¿El efecto habría sido exactamente el mismo?
Y Marc Jacobs asimismo se entera de la nueva

Al unísono que el resto de mortales, Marc Jacobs se enteraba de la nueva de la cabecera opción alternativa de Sexo en la ciudad de Nueva York este fin de semana y enseguida reconocía su creación. Por el hecho de que, ciertamente, el vestido que Carrie llevó en aquella ocasión pertenece a la compilación primavera-verano del noventa y ocho del diseñador neoyorquino. Y, no solo eso: el vestido de Carrie es exactamente el mismo que llevó Kate Moss en aquel desfile.

Dada la amistad de Jacobs y Kate Moss, deducimos que se trataba de uno de los diseños preferidos del de Norteamérica por aquel año noventa y ocho, un vestido que, a propósito, asimismo llevó la mismísima Winona Ryder, otra de sus musas.

La opinión de sus seguidoras es que, lógicamente, prefieren el tutú mas, en vista de esto, es posible que el vestido que jamás salió en Sexo en la ciudad de Nueva York esté camino de transformarse asimismo en otro icono de los noventa.